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27 de diciembre de 2009

~ Descubiertas las palabras más antiguas en Castellano.


Un estudio que acaba de culminar el Instituto de la Lengua de Castilla y León (ILCYL) confirma que los Cartularios de Valpuesta contienen las palabras más antiguas escritas en español, más de un siglo anteriores a las registradas en las Glosas Silenses o Emilianenses.

El director del ILCYL, Gonzalo Santonja, ha explicado que mientras las glosas registradas en los monasterios de Santo Domingo de Silos (Silenses) y San Millán de la Cogolla (Emilianenses) son del siglo XI, los cartularios de Valpuesta contienen palabras en español escritas en el siglo IX.

Santuario de Valpuesta

El director del ILCYL se ha mostrado "muy satisfecho" por el resultado del estudio dada la dificultad de analizar este compendio de documentos que fueron agrupados por un clérigo del Santuario de Valpuesta, en el norte de la provincia de Burgos, en el siglo XII.

Aunque habitualmente se utiliza la denominación de cartulario para un documento escrito por dos o tres personas a lo largo del tiempo, en este caso se trata de un compendio de documentos que el clérigo realizó con todo lo que iba encontrando en el santuario.

De hecho, la complejidad del estudio se encuentra en que se trata de escritos realizados en diferentes momentos por más de una treintena de personas, lo que ha hecho muy difícil identificar la mano que elaboró cada uno de estos textos.

El Español en el mundo

Santonja ha señalado que no se trata del origen del español, sino del registro escrito más antiguo que se conoce hasta ahora "porque el español nació en la calle, no en un monasterio ni debajo de ninguna piedra".



->Fuente

21 de diciembre de 2009

~ Las dos Loterías durante la Guerra Civil

Pocas sentencias de nuestra historia han tenido tanta fortuna como la de Las Dos Españas, siendo nuestra Guerra Civil del 36 al 39 la triste ocasión donde la llevamos a la práctica hasta extremos un tanto tragicómicos, sirva de ejemplo el caso que nos ocupa, la celebración del Sorteo de Navidad, donde los Nacionales celebraron su sorteo y los Republicanos el suyo.

Primer Sorteo de Loteria de Navidad en Zona
Republicana el 22 de diciembre de 1936

En 1935, más de un siglo después de la creación de la Lotería Nacional, las ventas de lotería suponían un 1,1% del Producto Interior Bruto (PIB) de España, lo que equivalía a un 3% de los ingresos totales del Estado, una cantidad nada despreciable, y de ello, fueron conscientes ambos bandos.

Las tropas franquistas, que iban conquistando el país desde el sur, justificaban así el beneficio que supondría para la causa dicho beneficio, desperdiciado hasta ese momento por la II República: «Este ingreso del Estado se presupuestó para el año 1931, como ingreso total del año, en 425.667.498 pesetas, pero en aquel desdichado abril se proclamó la cochambrosa República, y la recaudación cayó de modo alarmante. ¡Y eso de que hubo la suerte de que el premio gordo de los quince millones en el sorteo navideño tocase al propio Estado!».

Desde entonces, los sorteos ordinarios de lotería se fueron celebrando en diversas capitales: Madrid, Valencia y Barcelona, dentro de la zona republicana, y Sevilla y Burgos, en la zona nacional. Sin embargo, en aquellos tres traumáticos años de conflicto, el único en el que se produjeron dos sorteos de Navidad distintos fue 1938: uno en Burgos (en el bando nacional) y otro en Barcelona (en el republicano). Lo curioso de todo esto es que las dos loterías se llamaban de la misma forma: Lotería Nacional.

Participación de la Lotería Franquista para el primer sorteo
de Navidad del 22 de diciembre de 1938

La historia del sorteo de la lotería en el bando franquista comienza el 13 de diciembre de 1937, fecha en que se aprueba el restablecimiento de la Lotería Nacional.

El primer sorteo estuvo constituido por dos series de 46.000 billetes cada una, al precio de 30 pesetas el billete, y se celebró el 1 de abril de 1938 en Burgos, en el edificio del Colegio de los Hermanos Maristas. Para el acto se utilizaron los bombos que usaba la Diputación de Guipúzcoa para los sorteos de amortización de la deuda, mientras que los billetes se imprimían en una empresa de artes gráficas de Bilbao. Los niños que ayudaron en la celebración eran internos del Hospicio Provincial y de la Casa Refugio Municipal de la ciudad.

En estas condiciones se celebraron en Burgos más de setenta sorteos hasta agosto de 1939, fecha en que volvieron a celebrarse en Madrid. El primero que se desarrolló con total normalidad se realizó en Madrid el 1 de agosto, con la curiosa peculiaridad de que los billetes, que se habían confeccionado con antelación, señalaban aún Burgos para su celebración.

En el bando republicano la lotería había funcionado normalmente en Madrid desde el principio de la guerra, hasta que, a principios de noviembre de 1936, se temió que la capital cayera en manos fascistas, por lo que el Gobierno de la República trasladó el sorteo y a todo su personal a Valencia. En Valencia los sorteos se celebraron en una amplia nave industrial, un antiguo almacén de tableros, situado en la calle Troya, que tenía una cabida para 2.000 personas.

Décimo de Lotería Republicana

Para el sorteo de Navidad del 22 de diciembre de 1936 se confeccionó un dosel con una enseña roja, flanqueada por la bandera republicana y la valenciana. En ese sorteo se utilizaron los bombos de Madrid y actuaron de cantores los niños del Colegio Imperial de San Vicente Ferrer.

De diciembre de 1937 a enero de 1939 los sorteos se celebraron en Barcelona. El primero coincidió con el Extraordinario de Navidad y tuvo lugar en el local que ocupó el antiguo Lyon d'Or. Se emplearon también los bombos procedentes de Madrid. Como cantores actuaron los niños de la Casa de Asistencia Social President Maciá.

El último sorteo en la ciudad condal se celebró el 21 de enero de 1939, cinco días antes de la entrada de las tropas de Franco, y su lista de premios no llegó a publicarse.


Sirva esta entrada lectores para desearos una Feliz Navidad y unas felices fiestas, aunque abandonaré el blog por unos días, volveréis a verme por aquí antes de fin de año. Feliz Navidad.


Fuente1:
Fuente2:



19 de diciembre de 2009

~ Los 650 años de la Generalitat de Cataluña.

Hoy se celebra el 650 aniversario de la fundación de la Generalitat de Cataluña, y no es un fecha que desde la Estantería podíamos dejar pasar, la efeméride llega en un momento donde el recurso de inconstitucionalidad del Estatut y los recientes referéndums han agriado el debate político. Sirva el post de hoy, aparte de para sumarnos a la celebración, para conocer un poco mejor a una de las instituciones más antiguas de España.

La Generalidad de Cataluña debe su origen a las Cortes Catalanas, que, durante el reinado de Jaime I el Conquistador, se reunían convocadas por el rey de Aragón como representantes de los estamentos sociales de la época: eclesiásticos, nobleza militar y el real o "de villas".

Jaime I "El Conquistador"

Bajo el reinado de Pedro el Grande, las Cortes Catalanas tomaron forma institucional. El rey se obligaba a celebrar Corte General anualmente. Las Cortes ejercían funciones de consejo y también legislativas por medio de los denominados "tres brazos": el eclesiástico, el militar y el popular o cámara real.

El primer paso hacia la institución de la Generalidad se produjo en las Cortes celebradas en 1289 en Monzón, al designarse una Diputación del General, comisión temporal para recaudar el "servicio" o tributo que se concedía al rey. Este impuesto era conocido popularmente como generalidad, nombre que se exportó a Francia donde se crearon las generalités o distritos fiscales. Con el paso del tiempo, el nombre oficioso de Generalidad terminó suplantando el nombre oficial de Diputación del General.

Pedro "El Grande"

En las Cortes de 1359 celebradas en Barcelona, Villafranca del Panadés y Cervera, las Cortes designaron a doce diputados con atribuciones ejecutivas en materia fiscal, así como unos "oyentes de cuentas" que controlaban la administración eligiendo al considerado como primer presidente de la Generalidad, Berenguer de Cruïlles, el 19 de diciembre de 1359.

Además de recaudar, la institución, que representaba a nobleza, Iglesia y municipios, evolucionó hasta convertirse en el órgano que garantizaba el cumplimiento de las leyes de unas Cortes que regularmente convocaban los reyes de Aragón. Su celo alcanzaba al rey, a quien se obligaba a pagar impuestos incluso de los regalos que recibía.

La subsistencia de la entidad tuvo también que ver con el hecho de que en 1364 y 1365 emitiese deuda pública y las Cortes tuvieran que comprometerse a que no desapareciese mientras la deuda existiera.

Juan II de Aragón

La Generalitat ganaba importancia a medida que pasaban las décadas, hasta el punto de ejercer como gobierno de Catalunya entre 1462 y 1472, durante la revuelta popular contra el rey Juan II.

Cuando estalla la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), el rey de España, Felipe IV, se vio obligado a participar como consecuencia de su parentesco con el emperador romano-germánico Fernando II, su tío.

Felipe IV

En 1624, el Conde-Duque de Olivares presentó al rey su Gran Memorial, en el que, considerando que la autoridad y reputación de la Monarquía se habían deteriorado, proponía un plan de reformas encaminadas a reforzar el poder real y la unidad de los territorios que dominaba, con vistas a un mejor aprovechamiento de los recursos al servicio de la política exterior. Estas reformas, no obstante, encontraron una dura oposición en Cataluña.

Conde-Duque de Olivares

La situación se agravó con la guerra contra Francia comenzada en 1635. En 1640, sobre todo a partir del mes de mayo, se produjo un alzamiento generalizado de toda la población del principado de Cataluña contra la movilización, y permanencia sobre el país, de los tercios del ejército real y contra la pretensión de que fueran alojados dentro de las poblaciones.

Pau Claris, al frente de la Generalidad de Cataluña, proclama la República Catalana. Pero la revuelta también escapa a este primer y efímero control de la oligarquía catalana. La sublevación derivó en una revuelta de empobrecidos campesinos contra la nobleza y ricos de las ciudades que también fueron atacados. La oligarquía catalana se encontró en medio de una auténtica revolución social entre la autoridad del rey y el radicalismo de sus súbditos más pobres.

Conscientes de su incapacidad de reducir la revuelta y sus limitaciones para dirigir un estado independiente, los gobernantes catalanes se aliaron con el enemigo de Felipe IV: Luis XIII (pacto de Ceret). Richelieu no perdió una oportunidad tan buena para debilitar a la corona española. Olivares comienza a preparar un ejército para recuperar Cataluña con grandes dificultades ese mismo año de 1640 y, en septiembre, la Diputación catalana pide a Francia apoyo armamentístico.

Corpus de Sangre

Cataluña se encontró siendo el campo de batalla de la guerra entre Francia y España e, irónicamente, los catalanes padecieron la situación que durante tantas décadas habían intentado evitar: Sufragar el pago de un ejército y ceder parcialmente su administración a un poder extranjero, en este caso el francés. La política francesa respecto a Cataluña estaba dominada por la táctica militar y el propósito de atacar Valencia y Aragón.

El ejército francocatalán de Barcelona se rinde en 1652 y se reconoce a Felipe IV como soberano y a Juan de Austria como virrey en Cataluña, si bien Francia conserva el control del Rosellón. Felipe IV por su parte firmó obediencia a las leyes catalanas.

Felipe V

En 1714, la apuesta catalana por la casa de Austria durante la guerra de Sucesión propició que el primer Borbón que reinó en España, Felipe V, suprimiera la Generalitat y todas las libertades catalanas.

Estatut de Cataluña de 1932

Aquella decisión no fue revertida hasta más de 200 años más tarde con la llegada de la Segunda República. Fue en 1931, cuando se recuperó la institución con vocación de ejercer el poder ejecutivo que emanaría del Estatut de 1932. La Generalitat fue una concesión de Niceto Alcalá Zamora a cambio de que Francesc Macià renunciara a convertirse en jefe del Estado catalán que proclamó.

Lluís Companys

A causa de este vínculo, la suerte de la Generalitat estaba echada cuando Franco ganó la guerra, aboliéndola en 1939, un año después su presidente, Lluís Companys, tuvo el dudoso honor de convertirse en el único presidente democrático europeo muerto a manos del fascismo.

Josep Tarradellas

A la muerte del dictador, y en la única concesión de la Transición a las instituciones republicanas, Adolfo Suárez la restableció en 1977. Se reconoció como presidente a Josep Tarradellas, elegido por los diputados catalanes en el exilio en 1954.


Fuentes de la Entrada:

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17 de diciembre de 2009

~ Humor Gráfico - 7

La identidad nos la construyen sobre el olvido de lo que somos

Nacionalistas (españoles por el momento) planeando una protesta (los tres en español) por llamar los españoles al Español idioma común, sólo por crispar, porque los españoles crispan

¡Pasta...digo, Patria! Perdonen la dislexia

-He nacido en el mejor pais del mundo
-La lengua, el vino, las comidas, los paisajes, las gentes...
los de mi pueblo son los mejores
-Me gusta mi nación, soy nacionalista
-Lo curioso es que si llego a nacer en otro sitio, todo esto sería una mierda


Malas noticas para los patriotas: todas las banderas
están hechas en China

El idioma local sirve para identificar a los que no lo hablan

En mi colegio en vez de historia, damos tribu

¡Nacionalistas!

-¡España!
-¡Cataluña!
-¡Me cansan ustedes!

~ Citas - 6


Los nacionalismos son un invento burgues para
separar a la clase obrera.


Karl Marx.

-¡Trabajadores del Mundo desunios.!
-Alguien perdió algo durante la traduccion en todos
estos años. (unite=unir, untie=desunir)


16 de diciembre de 2009

~ ¿Qué pensaba Hitler sobre la Iglesia Católica?

Uno de los muchos puntos oscuros del nazismo y que más polémica suscita fue la relación de los nazis con la Iglesia Católica. Sin necesidad de entrar en polémicas fundamentalistas, uno se pregunta qué hay de verdad en lo que se lee y se oye sobre este tema.

Hitler saliendo de misa

El motivo del post de hoy no es intentar aclarar esta cuestión, conocemos nuestras limitaciones, sino compartir con vosotros algunos de estos testimonios que junto con algunas citas del propio Hitler quizás nos ayuden a resolver, al menos, una simple pregunta.

¿Qué pensaba Hitler sobre la Iglesia Católica?

Hermann Rauschning

Hermann Rauschning (1887-1982) fue un terrateniente alemán nacido en Thorn (Polonia), ingresó al Partido Nazi en 1931 ascendiendo rapidamente hasta llegar a ser Presidente del Senado de Danzig en 1933.

Durante este período estableció directas relaciones con buena parte de la dirigencia nazi, reuniéndose en varias ocasiones con el propio Hitler.

Habiéndose arrepentido del nazismo tras conocerlo por dentro, renunció al partido en noviembre de 1934, exiliándose en los EEUU.

En 1939 escribió su famoso y controvertido libro, "Hitler me dijo". Según su autor, este libro recoge el contenido de diversas reuniones y conversaciones que el líder nazi mantuvo con su círculo más cercano y de las que él mismo fue testigo y partícipe directo. En el libro Rauschning relata estas reuniones donde Hitler "expuso sin tapujos sus ideas verdaderas, ideas que siempre ocultó".

En el capítulo VII de "Hitler me dijo", El Anticristo, Hitler se refiere a su visión acerca de las religiones y de la Iglesia Católica:

Hitler quería un cristianismo vacío, panteísta, inmanente, al servicio de la nación y el Estado, de jóvenes. Contra el clero, películas que lo denigraran. A pesar de las muchas mentiras vertidas sobre la relación entre Hitler y la Iglesia Católica, ésta constituyó siempre un dolor de cabeza para el Führer. Como todos los totalitarismos, Hitler intentó destruir a la Iglesia Católica empezando por la alemana.

«¿Las religiones? Tanto valen unas como otras. Ninguna tiene porvenir, para los alemanes cuando menos. El fascismo puede, si quiere, hacer su paz con la Iglesia. Yo haré lo mismo. ¿Por qué no? Ello no me impedirá en absoluto extirpar el cristianismo de Alemania. Los italianos, gentes candorosas, pueden ser al mismo tiempo paganos y cristianos. Los italianos y los franceses, si radican en el campo, son paganos. Su cristianismo es superficial, epidérmico.

Pero el alemán es distinto. Toma las cosas en serio: es cristiano o pagano, pero no ambas cosas. Por otra parte, como Mussolini nunca hará de sus fascistas héroes, poco me importa que sean paganos o cristianos. Para nuestro pueblo, por el contrario, la religión es una cuestión capital. Todo depende de saber si permanecerá fiel a la religión judeocristiana y a la moral servil de la piedad, o si tendrá una fe nueva, recia, heroica, en un dios inmanente, en la Naturaleza inmanente, en la nación misma, en un dios inseparable de su destino y de su sangre.».

«Dejemos a un lado las sutilezas. Que se trate del Antiguo Testamento, o del Nuevo, o de las solas palabras de Cristo, como quiere Houston Stewart, Chamberlain, todo ello no es más que un solo y mismo bluf judaico. ¡Una Iglesia alemana! ¡Vaya una broma! Se es o bien cristiano, o bien alemán; mas no se puede ser ambas cosas a la vez.

Podréis expulsar a Pablo de la cristiandad. Otros ya lo hicieron. Puede hacerse de Jesús una noble figura y negar a un tiempo su divinidad. Es cosa de todos los tiempos. Hasta creo que existen en América y en Inglaterra, aún hoy, cristianos de esa catadura, llamados «unitarios» o algo por el estilo. Todas esas exégesis no sirven propiamente para nada. Por ese camino nunca llegaremos a libertarnos de ese espíritu cristiano que queremos destruir. No más hombres de mirar torcido hacia el «más allá».
El propio libro de Rauschning no se libra de la polémica, para muchos historiadores no fue sino una invención urdida por los servicios secretos aliados para desacreditar al Reich.

León Degrelle

León Degrelle nos entrega un testimonio totalmente opuesto. Degrelle fue fue un político belga, que combatió junto a las fuerzas del Eje en la Segunda Guerra Mundial en la Legión Valonia, una unidad extranjera adscrita a las Waffen SS, logró escapar a España, donde el régimen de Francisco Franco lo protegería durante décadas de la sentencia de muerte por crímenes de guerra pronunciada en su contra. Vivió tranquilamente en España hasta su muerte en Málaga en el año 1994 a la edad de 88 años.

"¿Creía Hitler en Dios? Creía profundamente en Dios. Llamaba a Dios el Todopoderoso, maestro de todo lo que es conocido y desconocido. Los propagandistas describieron a Hitler como un ateo. No lo era. Sentía desprecio por los clérigos hipócritas y materialistas, pero no era el único que así pensaba. Creía en la necesidad de modelos y dogmas teológicos, sin los cuales, decía repetidamente, la gran institución de la iglesia Cristiana se derrumbaría. Estos dogmas chocaban con su inteligencia, pero reconocía que era duro para una mente humana abarcar todos los problemas de la creación, su ilimitada extensión y su imponente belleza. El aprendió que todo humano tenía necesidades espirituales. La canción de un ruiseñor, la forma y color de una flor, le llevaban continuamente a los problemas de la creación. Nadie en el mundo me ha hablado tan elocuentemente acera de la existencia de Dios. No tenía este punto de vista por haber sido educado como un cristiano, sino porque su mente analítica le llevaba al concepto de Dios. La fe de Hitler trascendía de fórmulas y accesorios.

Dios era para él la base de todo, el ordenador de todas las cosas, de su destino y del de todos los demás. "

Por si no fuese suficiente el propio Hitler viene a complicar las cosas más todavía, como podemos ver en las siguientes citas:

"Soy ahora, como antes, católico, y siempre lo seré."

Adolf Hitler, al general Gerhard Engel, 1941


"Estamos convencidos de que la gente necesita y requiere esta fe. Por lo tanto hemos llevado a cabo la lucha contra el movimiento ateo, y esto no sólo con unas pocas declaraciones teóricas: lo hemos aplastado."

Adolf Hitler, en un discurso en Berlín, 24/10/1933


"El hecho de que el Vaticano esté concluyendo un tratado con la nueva Alemania significa un reconocimiento del estado Nacionalsocialista por parte de la Iglesia Católica. Este tratado muestra a todo el mundo, clara e inequívocamente, que la afirmación de que el Nacionalsocialismo es hostil a la religión es una mentira."

Adolf Hitler escribiendo al Partido Nazi, 22/07/1933; de "Hitler's Pope", por John Cornwell


"Estoy convencido de que actúo como agente de nuestro Creador. Al combatir a los judíos estoy haciendo la voluntad del Señor."

Adolf Hitler



"La grandeza del cristianismo no estuvo en intentar negociaciones de compromiso con otras opiniones filosóficas similares del mundo antiguo, sino en su inexorable fanatismo al predicar y pelear por su propia doctrina."

Adolf Hitler, "Mein Kampf", vol. 1, Cáp. 12



Más información sobre este tema:

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Fuente3:
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15 de diciembre de 2009

~ Video en color del Londres de 1927.

Hoy no voy a soltar la parrafada de costumbre, en realidad la entrada de hoy no necesita apenas comentarios: Londres en 1927 en color, ni en fotografías, ni en postales, en video:



13 de diciembre de 2009

~ 1920 - Sin Derechos de Autor en el Prado

Como ya os he comentado en alguna otra ocasión me encuentro entre aquellos que sufren una suerte de Sindrome de Diógenes Digital, acumulo cientos de fotografías e imágenes curiosas que he ido recopilando de distintas fuente, bueno, dicho esto, la fotografía que quiero compartir hoy con vosotros seguro que tambien llama vuestra atención.

Pincha para ampliar

Se trata nada más y nada menos que del Museo del Prado, la fotografía esta fechada en 1920, y en ella además de poder ver como ha cambiado la distribución de los cuadros, parece que entonces el mérito era no dejar un solo trozo de pared libre, llama poderosamente la atención los pintores que, quien sabe si atendiendo a algun encargo especial, no dudaban en montar sus útiles de pintura en pleno museo para copiar las obras de los grandes maestros.

¿Reconoceis alguno de los cuadros de la fotografía? Yo solo identifico dos de ellos, los dos primeros de la línea inferior empezando por la derecha, uno es la Sagrada Familia del Pajarito y otro la Inmaculada del Escorial, ambos de Murillo.

A ver cuantos lográis identificar vosotros.

~ ¿Por qué es Madrid la Capital de España? (Parte 1)

No se si vosotros os lo habéis preguntado alguna vez, pero sin duda es una buena pregunta ¿Qué llevó a Felipe II a fijar la Capital de sus reinos en Madrid?, ¿Por qué Madrid?; bueno eso es algo a lo que vamos a intentar dar respuesta en el post de hoy.

Placa del Kilómetro Cetro en la Puerta del Sol

Aunque a priori el tema nos pueda parecer badalí no lo es en absoluto, sin duda, en un simple ejercicio de historia-ficción concluiramos que la historia de España sería bien distinta si la capital hubiése sido Barcelona, Sevilla, Valencia o Lisboa, por todo ello cabe preguntarnos:

¿Qué llevó a Felipe II a establecer la sede de la Corte en Madrid convirtiendo a esta Villa en la Capital de España?.

En el estado feudal el poder se repartía entre una serie de señores feudales que eran reyes en su feudo. El rey era un señor feudal mas, pero considerado el "primus inter pares", es decir, primero entre iguales. El estado estaba descentralizado en feudos, pero los reyes intentaban mantener cierta coordinación haciendo uso de la tradición del derecho romano, que aplicaban manteniéndose continuamente en movimiento por todo el reino.

A falta de una red jerárquica de burócratas solo la presencia física del rey podía hacer valer su poder. Y como su poder era muy limitado este movimiento continuo era posible, ya que toda su corte (toda la estructura del Estado en suma) se reducía a unos pocos cientos de sirvientes y colaboradores.

Conforme avanzaban los años los reyes de Castilla fueron desmontando lentamente esta organización feudal. Al aumentar su poder y disminuir el de los señores feudales también aumentaba su capacidad de proyectar su poder en un amplio territorio a través de burócratas, y como además eso hacia que la corte pasase a ser formada por varios miles de personas, muy difíciles de mover, la corte se fuese recluyendo al centro de la red de ciudades castellanas, por esa época el reino mas urbanizado de Europa gracias a la influencia islámica. Esto reduce el número de alcázares por los que se mueven los reyes a Toledo, Segovia, Guadalajara y Madrid.

Isabel y Fernando

Los Reyes Católicos culminaron este proceso de desfeudalización, todo estaba listo para hacer la corte sedentaria, y su elección fue Granada, se comienza a construir una Catedral, se plantea la sede de una Universidad, y tan en serio es esta apuesta de Isabel y Fernando, que ambos deciden ser enterrados en esta ciudad, al igual que el Gran Capitán; no en vano el de Andalucía era el territorio mas rico y poblado de Castilla, lo que entonces equivale a decir de Europa, además de que aún conservaba una impronta musulmana demasiado acentuada y la centralización política en su territorio aceleraría su asimilación. Los Reyes se instalaron en el Palacio de la Alhambra, pero no lograron estabilizar allí la corte por la enorme conflictividad de su reinado.

Carlos I

Carlos I, tras su boda en Sevilla, escoge Granada para su luna de miel y queda fascinado por la ciudad, convencido de que Granada ha de ser la capital de su Corte intenta culminar el proceso iniciado por sus abuelos, conociendo la ciudad del Darro y el Genil un esplendor arquitectónico y cultural como nunca antes había visto; como hitos principales el Emperador funda la Universidad y ordena a Pedro Machuca la construcción de su Palacio Imperial en la colina de la Alhambra, al resultarle incomodas y poco prácticas las dependencias nazaríes, pero las interminables guerras europeas y su obligado peregrinaje le impidieron culminar su proyecto.

Felipe II

Felipe II fue un rey más sedentario y el grado de desfeudalización había llegado al máximo en Castilla sin una revolución, con la idea heredada de fijar la sede de la Corte en Granada pensó terminar el palacio Imperial en la Alhambra, pero la revuelta de las Alpujarras, y la creciente amenaza turca en el Mediterraneo le hizo desistir de ubicar la capital no solo en Granada sino en cualquiera de las grandes ciudades andaluzas, demasiado cercanas a Marruecos y a un mar controlado por turcos y bereberes.

Moriscos en Granada

Así pues se volvió a pensar en el núcleo de la red urbana castellana, motor económico de todo el Imperio. La primera opción fue Toledo, antigua capital del reino Visigodo y Capital Histórica de España, sin embargo varios motivos llevaron a Felipe II a desechar esta idea:

Toledo

En primer lugar la opinión de su mujer, Isabel de Valois, la reina consideraba a Toledo la ciudad más fría y desagradable de las que conocía, cierto es que los terribles inviernos toledanos no le quitan la razón; a la opinión de su mujer habría que añadir otros factores más prácticos como la falta de agua (este tema da para un post a parte sobre el Ingenio de Juanelo) y la orografía de la ciudad, además la supervivencia de posibles rescoldos comuneros eran razones de peso para el monarca, pero sin duda lo que decidió a Felipe II fue que Toledo era la Capital Primada de España y la Corte tendría que convivir con el Arzobispo de Toledo, desde finales del Imperio Romano, cardenal primado de Hispannia, y la persona mas poderosa de la iglesia Católica después del Papa (de hecho sus rentas eran mayores incluso que las de los Estados Pontificios), vamos, como dirían en mi pueblo, mucho pollo para tan poco corral.

Sevilla

Descartada Toledo aparecen nuevas candidatas, Valladolid (de la que hablaremos más adelante), Sevilla (la ciudad más importante de Europa en aquella época) y Barcelona, la capital catalana, aunque nos pueda parecer una buena opción, no lo era tanto en el Siglo XVI.

Puerto de Barcelona

Barcelona era una ciudad pobre, en un territorio pobre y muy feudalizado, que no solo estaba amenazado por mar sino además por tierra al tener demasiado cerca la frontera con Francia. Solo por poner un ejemplo de la situación, Carlos I nuca juro sus fueros aunque sabía que sin realizar este tramite no podía cobrarles impuestos. Siempre se justifico alegando que "las rentas y millones que pudiera recaudar de mis súbditos de Cataluña serian tan ínfimos que apenas podrían cubrir los costes del traslado de mi real persona para realizar dicho juramento"; Carlos I siempre fue un poco chulo, para algo era Emperador del Sacro Imperio. Por supuesto, esta Barcelona no tiene nada que ver con la Barcelona, rica, pujante y enérgica que conocemos hoy, si Carlos I levantase la cabeza.

En realidad si hubo una ciudad que estuvo en condiciones de arrebatar la capitalidad a Madrid fue, a partir de la Unión Ibérica con Portugal en 1580, Lisboa.

Lisboa

La opción lisboeta es necesario sopesarla convenientemente, en 1580 hacía ya 20 años que Felipe II había fijado la sede de la Corte en Madrid, sin embargo su padre, Carlos V, entre los consejos que dejase a su hijo antes de morir, figuraba la tarea de completar la Unión Peninsular y el posterior traslado de la Capital a Lisboa, pensando en la asimiliación del reino y en el comerico americano, en realidad al Emperador nunca le pareció buena idea fijar la Corte en Madrid, llegando a confesarle a su hijo que si se empecinaba en mantener la capital en Madrid perdería el Imperio.

Construcción del Monasterio del Escorial

El traslado de la Corte a Lisboa nunca sucedió, la capital portuguesa tenía a favor su puerto, entonces el mayor y más importante de Europa, su clara posición atlántica, clave para las comunicaciones americanas, y su lejanía de las fronteras terrestres, sin embargo, las tensiones con la nobleza portuguesa, el simple deseo de Felipe II de no alejarse de su Monasterio del Escorial y las nada despreciables presiones de la nobleza Sevillana, que vio peligrar la exclusiva del comercio con América, fueron razones de peso para el monarca.

Sevilla

Descartadas las principales ciudades del Imperio, Felipe II solo tenía claro que la futura sede de la Corte, debería estar en Castilla, no olvidemos que en la Edad Moderna era el corazón de Europa, el reino mas rico, urbanizado e industrializado del Continente, con las instituciones políticas mas avanzadas, con la cultura mas innovadora. Desgraciadamente, nada que ver con lo que se convertiría a partir del siglo XVIII.

Desaparecido Alcazar de Madrid

Y es entonces cuando la opción de Madrid entra en juego.




Tras este largo post, dejo para el próximo la conclusión de la historia de la elección de Madrid como capital, el fugaz traslado a Valladolid y los primeros pasos de la Villa y Corte.


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