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29 de mayo de 2019

¿Cuál es la bandera de España más antigua?

Ya tratamos en este blog porque la bandera de España es roja y amarilla (hace 10 años nada menos) pero ¿cuál es la bandera de España más antigua que se conserva?


El 28 de mayo de 1785 Carlos III decidía un nuevo pabellón naval para la armada:


“He resuelto, que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida lo largo en tres listas, de las que la alta, y la baxa sean encarnadas, y del ancho cada una de la quarta parte del total, y la de en medio amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas reducido los dos quarteles de Castilla, y León con la Corona Real encima”.


Esta bandera, con el paso del tiempo, acabaría adaptándose como bandera nacional, pues bien, el ejemplar más antiguo que se conserva es la perteneciente al navío Príncipe de Asturias, botado en los astilleros de La Habana en el año 1794.



Conservada en el magnifico Museo Naval de Madrid, tiene 225 años de antigüedad. 


Merece mencionar en esta entrada la bandera del navío San Idelfonso, que junto al Principe de Asturias participó en la batalla de Trafalgar, y que se conserva actualmente en el Museo Marítimo de Greenwich


Paradojas de la vida, que el mejor museo naval de España esté en una ciudad sin mar y la bandera española más antigua sea cubana, tomen nota los que las usan como arietes.


15 de marzo de 2019

¿Quién gano la II Guerra Mundial?

Qué responderíais a esta pregunta ¿Quíen gano la Segunda Guerra Mundial? ¿A que país debemos mayoritariamente la victoria aliada?

Como decíamos en la entrada anterior sobre las Universidades en la América Española, vivimos colonizados por el mundo anglosajón y en gran medida su producción audiovisual y literaria ha sustituido los libros de historia para el gran público.
La percepción generalizada hoy en día es que la victoria de los aliados se debió casi únicamente al poderío militar de Estados Unidos. Sin embargo Stalingrado y, más ampliamente, el frente oriental fueron la tumba del III Reich, que hasta entonces se había dado un verdadero paseo militar por Europa occidental.
Una reveladora encuesta realizada en Francia en tres momentos diferentes: 1945, 1994 y 2004, pone en evidencia el cambio de percepción de los franceses acerca de qué país fue el responsable último de la liberación de su país. Si recién terminada la contienda, el 57% de los franceses consideraban que la URSS fue el país que más contribuyó a la derrota nazi y sólo el 20% a EE.UU., en 2004 estos porcentajes se invirtieron. ¿Qué había cambiado en esos 60 años? ¡Bingo! Las películas de Hollywood.
La propaganda norteamericana ha sido tan eficaz que durante la segunda mitad del siglo XX hemos llegado a creer que Estados Unidos “ganó” la contienda. Aunque es innegable que la entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial (recordemos: en diciembre de 1941 tras el ataque japonés a Pearl Harbor) inclinó definitivamente la balanza hacia el bando de los aliados, vale la pena recordar un par de datos no demasiado conocidos:
1. La URSS fue, de lejos, el país que más sufrió durante la II Guerra Mundial, al menos en términos absolutos (en términos relativos fue Polonia la más castigada): 24 millones de combatientes y civiles rusos murieron durante la guerra, comparados con 450.000 ingleses y 420.000 estadounidenses.
2. El 93% de las bajas del ejército alemán se produjeron en el frente ruso.
3. En los seis meses que duró la batalla de Stalingrado murieron 2 millones de soldados y civiles, una cifra que iguala a los muertos de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Holanda durante toda la conflagración.
Los propios alemanes asumieron que el principio del fin del Reich empezó el día que Hitler cometió el monumental error estratégico de saltarse el pacto de no agresión firmado en 1939 con Stalin y atacar la URSSJoachim von Ribbentrop, el ministro de exteriores de Hitler que dio nombre -junto a su homólogo Molotov– al citado pacto enumeró años después los tres principales motivos de la derrota de Alemania:
1. La inesperada resistencia de la Unión Soviética.
2. El suministro de armas y equipamiento a gran escala por parte de EE.UU. a la URSS.
3. El éxito de los aliados en el pulso por la supremacía aérea.
Y, sin embargo… Muchos siguen pensando que la Guerra Mundial se decidió en Normandía. Obviamente, el desembarco de Normandía fue la puntilla a la Wehrmacht, que se había desangrado durante cuatro eternos años en el frente oriental. La encuesta a la que hacía mención arriba tuvo su réplica en 2015 en otros países que sufrieron la contienda, con resultados análogos: Estados Unidos es casi siempre el ganador “moral” de la II Guerra Mundial, especialmente para los propios norteamericanos -como es lógico- pero también para los propios alemanes (37%), franceses, daneses y suecos. Sólo ingleses y noruegos atribuyen a ¡Inglaterra! el mayor peso en la derrota nazi.
A grandes rasgos, la llamada “Guerra Mundial” se luchó en un puñado de escenarios, mayoritariamente en Europa, concretamente en la franja que va desde Alemania Oriental hasta Moscú. Polonia -que perdió el 12% de sus habitantes durante la guerra- fue el terreno de juego donde rusos y alemanes resolvieron sus diferencias. En esta mapa -extraído de un vídeo de YouTube– se pueden apreciar los estragos del guerra en el oriente europeo:
Si la maquinaria de guerra estadounidense fue esencial para dar la puntilla a Hitler y los suyos, la máquina de propaganda de Hollywood consiguió otra proeza: convencer al mundo durante la Guerra Fría de que la derrota nazi fue cosa de EE.UU. con el apoyo de los amigos ingleses y la resistance francesa… y, bien, un puñado de rusos al otro lado de Berlín. 
Todos recordamos ‘El Día más largo’, ‘Salvad al soldado Ryan’, ‘Band of Brothers’ o ‘El puente sobre el río Kwai’, la propaganda ha hecho muy bien su trabajo.

27 de febrero de 2019

Adiós a Ramiro Santisteban, uno de los primeros españoles de Mauthausen


"Lo peor que podía pasarte en un sitio como Mauthausen era estar allí con algún miembro de tu familia. Es lo peor porque ves como maltratan a tu padre. Allí, delante tuyo. Y no puedes hacer nada". Los ojos de Ramiro Santisteban empezaban a brillar y su voz a quebrarse cada vez que recordaba su paso por el campo de concentración nazi. Si ya de por sí era cruel, duro e inhumano pasar unas horas entre las alambradas de Hitler, Ramiro tuvo que soportarlo durante cuatro años y nueve meses en compañía de su padre, Nicasio, y de su hermano, Manuel.

Ramiro Santisteban (derecha), junto a su padre, Nicasio, y a su hermano Manuel. La foto está tomada en Francia, antes de la II Guerra Mundial.

Su tragedia, como la de los más de 9.000 españoles y españolas deportados a los campos nazis, comenzó mucho antes, en España. La sublevación militar contra la República empujó a la familia Santisteban a dejar atrás la humilde pero plácida vida de que disfrutaban en la localidad de Laredo. A bordo de un pesquero navegaron hasta Francia, horas antes de que toda Cantabria fuera ocupada por las tropas fascistas italianas y españolas. Desde el país vecino, los Santisteban regresaron a la Cataluña republicana de donde tuvieron que volver a huir, esta vez para siempre, en febrero de 1939.

Ramiro nunca pudo olvidar aquel exilio, de cuyo inicio se conmemora en estos días el 80 aniversario. Él fue uno de los cerca de 500.000 españoles que cruzaron los Pirineos durante el gélido invierno: "El Gobierno francés nos encerró en campos de concentración como si fuésemos bestias. Allí moríamos de hambre, de frío y de todo tipo de enfermedades. No esperábamos ese trato del país que tanto presumía de la libertad, la igualdad y fraternidad". Tras pasar todo tipo de penurias en los campos franceses de Vernet y Septfonds, Nicasio, Manuel y Ramiro Santisteban emprendieron sin saberlo el viaje hacia Mauthausen. Los tres se alistaron en la misma Compañía de Trabajadores Españoles del Ejército francés, la 101ª. Con ella participaron en la II Guerra Mundial y fueron capturados en junio de 1940 por la Wehrmacht.

Los Santisteban pasaron por varios campos para prisioneros de guerra donde compartieron barracones con los soldados franceses, belgas o británicos. Campos en los que sus guardianes alemanes respetaban, más o menos, el Convenio de Ginebra y los derechos humanos. Allí estuvieron hasta que el Gobierno de Franco pactó con Hitler el destino de todos los republicanos españoles cautivos del III Reich: "Nos enviaron a los campos de concentración para exterminarnos porque nos consideraban como enemigos políticos y nos trataban como eso. Franco lo veía con buenos ojos", afirmaba Ramiro muchos años después.

Ramiro Santisteban, con el traje de deportado que vistió en Mauthausen durante cerca de cinco años.

Nicasio, Manuel y Ramiro llegaron a Mauthausen el 6 de agosto de 1940. Lo hicieron en un tren de ganado, formando parte del primer convoy de españoles que llegaba a ese campo de concentración nazi: "Nosotros construimos buena parte del campo. Los muros, la plaza de formaciones… construimos nuestra propia cárcel". Él y el resto de compatriotas trabajaron en la cercana y durísima cantera de granito, picando rocas y subiendo piedras de 30 y 40 kilos de peso por una empinada escalera de cerca de 200 escalones.

"Los nazis nos llamaban stück, que significa cacho o trozo. Nunca nos llamaban hombres. No nos consideraban personas. La muerte que te daban no era fácil porque tenían castigos…". Ramiro recordaba especialmente a los compañeros que eran arrojados por los SS desde el acantilado de la cantera, a los que eran ahorcados o colgados de los brazos hasta que perecían, a los que se suicidaban lanzándose contra la alambrada electrocutada y a los amigos que fueron literalmente despedazados por los perros: "Veías que el soldado iba con un perro al que tenía amarrado. Y, de repente, soltaba el enganche y lo lanzaba contra el primero que pasaba. Lo hacía por pura diversión. Si te enganchaba, salías en trozos".

Mucho peor que todo ello era saber que eso mismo le podía ocurrir a uno de tus seres queridos. "El jefe de barraca se llevó a mi padre al lavabo, le metió una ducha de agua fría y le dio una buena paliza. Mi hermano y yo quisimos entrar pero los compañeros nos detuvieron. Cuando oyes los palos... no es agradable", relataba Ramiro.

Su padre, Nicasio, era demasiado mayor para sobrevivir en un lugar como ese y habría acabado muerto de no ser por la ayuda de otro prisionero, Francesc Boix, el fotógrafo de Mauthausen: "Salvó la vida de mi padre. Tenía ya cerca de cincuenta años y no podía seguir trabajando en la cantera". Boix aprovechó sus buenas relaciones con algunos oficiales de las SS para que trasladaran a Nicasio a la cocina: "Era un buen trabajo, pelaba patatas. Logramos salvarle gracias a Boix. Tenía la cara más dura que el cemento, pero ayudaba siempre que podía. Se merece un monumento".

La ayuda de los compañeros, la suerte y la fortaleza física permitieron a los Santisteban sobrevivir hasta el 5 de mayo de 1945 en el que las tropas estadounidenses liberaron Mauthausen. Cerca de 5.500 españoles no fueron tan afortunados y solo pudieron escapar de los campos de concentración nazis a través de las chimeneas de los crematorios; convertidos en humo y cenizas.

Ramiro Santisteban posa con su esposa Niní y con Anna María, la sobrina de Francesc Boix, tras el homenaje que la ciudad de París brindó al fotógrafo de Mauthausen

Esa realidad, el recuerdo de lo sufrido y la imposibilidad de regresar a una España regentada por el único dictador fascista que sobrevivió a la II Guerra Mundial no fueron los únicos inconvenientes con los que tuvo que lidiar Ramiro. Solo unos días después de ser liberados, su padre falleció por la debilidad y las secuelas físicas que arrastró de su paso por el campo. Manuel decidió entrar ilegalmente en España para visitar a su madre y fue asesinado por la Guardia Civil. Después de haber sobrevivido los tres juntos durante cuatro años y nueve meses en el peor de los infiernos, Ramiro Santisteban se quedó solo.

Lejos de tirar la toalla, el jovencísimo pero ya curtido luchador cántabro participó activamente en las asociaciones creadas por los supervivientes. Asociaciones que se dedicaron a perseguir a los SS de Mauthausen y también a aquellos prisioneros que habían ejercido como crueles ayudantes de los alemanes. Asociaciones que durante décadas pelearon para que no se olvidara lo ocurrido y para mantener viva la memoria de sus compañeros asesinados. Ramiro Santisteban acabó siendo uno de sus líderes y presidió la Federación Española de Deportados e Internados Políticos Víctimas del Fascismo (FEDIP). Ya rondando los 90 años, fue uno de los demandantes en la llamada 'querella Nizkor', presentada en la Audiencia Nacional contra cuatro miembros de las SS de Mauthausen que vivían plácidamente su vejez en países como Estados Unidos.

En compañía de su inseparable Niní y de su hijo Patrick, Ramiro Santisteban siguió participando hasta el último momento en todos los actos oficiales que su ya delicada salud le permitía. Uno de ellos, en el que se le vio especialmente feliz, fue el gran homenaje que la ciudad de París brindó en 2017 al fotógrafo de Mauthausen, al salvador de su padre, a Francesc Boix.


Este lunes, 25 de febrero, Ramiro ha emprendido su último viaje sin haber recibido reconocimiento alguno por parte del Estado español. Solo su Laredo natal le homenajeó, junto al resto de los vecinos de esa localidad que fueron deportados a los campos nazis. Fue el 1 de febrero de 2010. Ese día, Ramiro Santisteban expresó un deseo y una esperanza: "Que este momento venga a ser como colocar un eslabón que faltaba en la cadena de la historia de nuestro país y que sirva para dar fe ante las nuevas generaciones de lo que vivieron aquellos hombres y mujeres y cuál fue su destino".

24 de febrero de 2019

Así era la España del 18 de julio en 18 datos


Aunque se considera el 18 de julio de 1936 como fecha del inicio del enfrentamiento, el levantamiento militar tuvo lugar el día anterior en Melilla. El alzamiento no consiguió los objetivos de hacerse con el poder en Madrid ni el resto de grandes ciudades, como Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Murcia.

El fracaso parcial del golpe militar desencadenó un largo conflicto bélico que se extendió durante tres años (hasta el 1 de abril de 1939). La contienda se saldó con más de quinientas mil vidas -otros estudios hablan desde 200.000 muertos a un millón-, decenas de miles de exiliados y una dictadura que duró hasta 1975 con la muerte de Franco. ¿Cómo era la vida en 1936 antes de que estallara la guerra?


1. La España del 36 tenía 24.810.000 habitantes

Casi 25 millones de personas eran los habitantes de España en el 36. Es más de la mitad de la población empadronada que hay actualmente en el país.




2. Más nacimientos que muertes

En 1936 nacieron 613 mil personas, fallecieron más de 413 mil. En términos relativos, se producían 24 nacimientos por cada mil habitantes y perdían la vida 16 personas por cada mil.

La causa de muerte más frecuente en la década de los 30 eran las enfermedades de tipo infeccioso y parasitaria y la esperanza de vida al nacer en esta década era de 50 años. La reducción de las tasas de mortalidad y la mejora de la calidad han ido mejorando estas cifras. Ahora el número medio de años que se espera vivir al nacer es de 83 años.

3. 138 mil enlaces matrimoniales

138.700 matrimonios fueron los que se celebraron en este año. Suponen un 8% menos de nupcias respecto al año 1935. Se producían cinco matrimonios por cada mil habitantes frente a los 7 que se producían una década antes. En la actualidad, estas cifras son aún más bajas: se producen tres matrimonios por cada mil habitantes.

Durante la Segunda República se aprobó la Ley del Divorcio de 1932 que fue derogada en septiembre de 1939, cinco meses después del final de la Guerra Civil y la instauración de la dictadura de Francisco Franco. Según los datos que figuran en el INE, en los años 1932 y 1933 se tramitaron más de siete mil divorcios y alrededor de 800 separaciones.
4. La agricultura, el sector que más trabajadores concentraba

La población activa en España alcanzaba los 8,5 millones de personas en 1930, lo que representa un 37% de la población total.

La agricultura (y la pesca) era el sector que mayor demanda de trabajo concentraba: el 45,5% de la población activa trabajaba en esta actividad. La industria manufacturera (con un 19,2%) era el segundo en el que había un mayor número de trabajadores.

En cuanto al paro registrado, existen datos de 1935. Al dividir el número absoluto de parados y la población activa del momento, la tasa de desempleo se situaba en el 7,75%. En la actualidad, la tasa de paro alcanza el 21% en España , según los últimos datos de la EPA.
5. Más de 10 millones de fincas agrícolas

España, como ya se ha dicho, era un país predominantemente agrícola en los años previos a la Guerra Civil. En 1930, el número de fincas en España superaba los 10 millones. La zona castellano-leonesa era la que mayor número agrupaba.

La técnica del barbecho (con el 24,5% de la superficie total cultivada), el cultivo de trigo (22,1%) y el olivar (10,1%) eran las producciones más destacadas de la época.

En cuanto a la extensión de las superficies agrícolas, el minifundismo era el rey: el 88% de las mismas tenía una superficie menor a 10 hectáreas. Los terrenos a partir de 250 hectáreas apenas representaban el 0,12%.

6. Casi el 30% del PIB, del sector industrial

La política de intervención activa del Estado para “el fomento de la industria” se desarrolla a comienzos del siglo XX en nuestro país, según explica Gabriel Tortella en el libro El desarrollo de la España contemporánea: Historia económica de los siglos XIX y XX.

En 1930, el peso del sector industrial en el Producto Interior Bruto (PIB) del país alcanzaba el 27,9% del total. Además, el 21,3% de la población activa del momento trabaja en algún subsector de la industria.

Por sectores, la industria de consumo representaba el 46% de la composición total del sector industrial en España. El resto quedaba de la siguiente manera: mecánica (18%), pesada (12%), minería (10%) y energía (15%).

7. Las exportaciones superan a las importaciones

En 1936, las exportaciones aventajaron a las importaciones, dejando un saldo comercial exterior positivo. Este superávit se debió, según una investigación del Banco de España, “a la más lenta reducción de la actividad exportadora, a pesar de su importante caída, frente al brusco descenso de las importaciones”.

En el ámbito de las exportaciones destaca el peso de la agricultura y la alimentación (el 67% del total). En cuanto a las importaciones hay que señalar el peso de los materiales de industria pesada con el 40% y el de maquinaria, un 18%.
8. El pan, alimento fundamental para las familias españolas

Hasta 1958 no existen datos absolutos sobre el nivel de consumo alimenticio -por producto- de los españoles. Sin embargo, sí hay estadísticas para conocer de forma porcentual cómo era la cesta de la compra de una familia en España entre 1914 y 1936.

La alimentación representaba el 65,7% del gasto de una familia en el primer tercio del siglo XX. El pan era el alimento fundamental en una casa: el 23% del gasto en comida iba destinado a la compra de este producto, por encima de otros alimentos fundamentales como la leche (8,3%) o el aceite (4,7%).



El gasto destinado a las necesidades del hogar como luz o agua era la siguiente variable en la que más se invertía, con un 11,2% sobre el total.



9. Siete de cada diez españoles sabían leer y escribir

En esta década, la tasa de alfabetización de la población española alcanzó el 71%. Es decir, siete de cada diez personas sabían leer y escribir un año antes de iniciarse la Segunda República en España. En la actualidad, esta tasa alcanza a la práctica totalidad de la población.

Aun así, en 1936, el 37,9% de los españoles no tenía formación. El 53% tenía estudios primarios, el 5,3% secundarios y, por último, el 3,1% tenía estudios superiores, bien en universidades o en escuelas técnicas.

En cuanto a la escolarización, el 69% de las personas entre 5 y 14 años estudiaba en la educación primaria. En este año, cada maestro tenía a su cargo una media de 64 alumnos. En la actualidad -curso 2012/2013-, el número medio de alumnos por grupo ya es de 21,6.



10. La España de 1936: por carretera, ferrocarril, aire y mar

Por entonces ya se contaba con una extensa red de transporte y un amplio parque móvil para los vehículos a motor y transporte en ferrocarril, marítimo y aéreo, aunque hay que tomar estas cifras con precaución.

En 1906 apenas había 48.270 kilómetros de carreteras construidos en España. Treinta años después ya había 110.993 kilómetros. Esto, para 18.837 vehículos matriculados en España.

La red ferroviaria alcanzó, en 1936, los 5.519 kilómetros. En 1933, último año para el que hay datos sobre pasajeros en transporte aéreo, 11.000 personas viajaron de esta manera. Por último, para el transporte marítimo sólo existen datos sobre el número de buques que entraron y salieron del país. En 1935, entraron 18.520 barcos (con 5,2 toneladas de peso descargadas) y salieron 17.481 (con 6,3 toneladas de peso descargadas).
11. La comunicación tradicional: centros telefónicos y servicios telegráficos y postales

¿Recuerda el lector en 2016 -en la época de las nuevas tecnologías- los centros telefónicos de antaño que conectaban llamadas? ¿Y el servicio telegráfico? En 1934, último año antes de la Guerra Civil para el que existen datos, se utilizaban estos servicios, además del postal, para que las personas pudieran comunicarse entre sí.

En cuanto a la comunicación telefónica, los 2.950 centros de este tipo daban servicio a 303.766 teléfonos. Se realizaron más de 19 millones de llamadas, ya fueran nacionales como internacionales. Para el servicio telegráfico, 9.340 personas velaban para que funcionasen los 2.582 aparatos -con una longitud total de 41.145 kilómetros-. En total, se realizaron más de 25 millones de despachos en las estaciones telegráficas del Estado en 1934. El servicio postal, más desarrollado que el telegráfico tenía repartidas por el país más de diez mil oficinas. Más de 800 millones de servicios postales se llevaron a cabo en 1934.

12. Barcelona, más poblada y con más viviendas que Madrid

En 1930, la ciudad de Barcelona estaba más poblada que Madrid, aunque ambas llegaban casi al millón de habitantes. Por detrás, a gran distancia, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga y Zaragoza.

Estas ciudades concentraban el mayor número de viviendas existentes en España. Para 1930 sólo existen estadísticas de viviendas en núcleos urbanos. El número de pisos alcanzaba los 2.644.700 a nivel nacional.

Los núcleos urbanos no estaban tan masificados como en la actualidad. El proceso de urbanización -es decir, la migración del mundo rural al urbano- no era notable, aunque ya comenzaba a sentirse: más de la mitad de la población española seguía viviendo en municipios con menos de 10.000 habitantes.

13. La ‘edad de oro’ del cine en España

El nacimiento del cine sonoro a comienzos de la década de 1930 dio paso a la denominada ‘edad de oro’ del cine en España. La sublevación del 18 de julio de 1936 truncó esta época dorada. Según Román Gubern en el libro Historia del cine español, las películas del país entraron en tal “sintonía con el público” que se prefería el cine patrio al estadounidense.

A pesar de ello, los Gobiernos republicanos “demostraron poquísima sensibilidad hacia el cine” entre 1931 y 1936. Los aranceles en la importación de filmes extranjeros a partir de 1932, la creación de un Consejo de Cinematografía que no resultó operativo o el impuesto a los ingresos generados por la explotación cinematográfica (al principio se estableció en el 7,5% pero luego se redujo por las presiones) fueron las medidas implantadas en este ámbito.

Entre 1932 y julio de 1936, en España se rodaron 109 películas en las que comedia y cine musical se impusieron al resto de géneros.

14. La censura previa, tónica habitual para la prensa

En materia de prensa, las leyes promulgadas durante la Segunda República supusieron graves cortapisas para los medios de comunicación, según el libro Cuatro siglos de periodismo en España de María Cruz Seoane y María Dolores Sáiz.

La Ley de Prensa de 1883 seguía vigente y la Constitución de 1931 garantizaba la libertad de expresión. Sin embargo, las leyes de Defensa de la República (de 1931) y de Orden Público (de 1933) concedían “amplias facultades a los Gobiernos para imponer sanciones a los periódicos”. Así, la censura previa fue la tónica habitual durante los años republicanos. Especialmente, entre 1933 y 1934 por la declaración de un estado de alarma y la revolución de octubre de 1934 en Asturias.
15. El Frente Popular gana las elecciones de 1936

Durante la Segunda República hubo tres procesos electorales: 28 de junio de 1931, 19 de noviembre de 1933 y las de febrero de 1936.

La ley electoral era diferente a la que conocemos hoy. La elección de los candidatos, por ejemplo, para 1936 fue a través de un proceso de elección mediante listas abiertas, donde cada elector podía elegir a candidatos de distintas formaciones.

Un mayor número de diputados (473) en la cámara o la elección en primera y segunda vuelta son otras de las diferencias con el sistema electoral de ahora. La primera vuelta exigía que uno o varios candidatos de la lista obtuviese al menos el 40% de los votos emitidos. De no ser así, se celebraba una segunda vuelta en la que solo serían electos aquellos candidatos que hubiesen alcanzado el 8% de los votos obtenidos.

El 16 de febrero del 36 fue la fecha elegida para la celebración de la primera vuelta de los comicios electorales de ese año. La segunda vuelta se celebró en mayo. Los resultados definitivos dieron la victoria al Frente Popular que agrupaba a los partidos de izquierdas (PSOE e Izquierda Republicana, entre ellos).

16. Cuatro presidentes de Gobierno en 151 días

Cuatro presidentes estuvieron al frente del Gobierno durante los cinco meses previos al conflicto bélico. Manuel Azaña fue el presidente que más tiempo estuvo a cargo del Estado: 81 días. Con él se constituyó el primer gobierno del Frente Popular. Augusto Barcia (3 días), Casares Quiroga (66) y Martínez Barrio (1) fueron los otros presidentes de 1936.

17. Hubo 270 muertos entre febrero y julio del 36

En los cinco primeros años de la Segunda República hubo numerosos incidentes de violencia política. En total, desde 1931 hasta el inicio de la guerra, 2.225 personas perdieron la vida por esta causa. La Revolución de Asturias de 1934 fue el escenario que se saldó con un mayor número de víctimas: 1.500.

Entre los meses de febrero y julio de 1936 fallecieron 270 personas por atentados y reyertas protagonizadas por grupos extremistas.




18. El Ejército antes y durante la guerra

La organización territorial del Ejército español en 1936 antes del estallido de la guerra se estructuraba en once mandos militares de tipo divisionario. Se organizaba en ocho divisiones orgánicas, tres comandancias militares y el despliegue de efectivos en territorio marroquí.

La estructura de este Ejército se enmarcaba en la idea de modernización y eficacia del Ejército que quería el presidente de la República, Manuel Azaña. Uno de los primeros cambios fue la reducción de divisiones, que pasaban de las 16 de 1931 a los 8 del 36. También estableció prometer fidelidad a la República.

Durante la guerra, el Ejército se dividió en dos bandos: el republicano y el nacional. En octubre del 36, el Gobierno republicano reorganizó sus fuerzas armadas. Se refunden, de esta manera, las milicias en unidades regulares del nuevo Ejército. En el bando opuesto estaba el Ejército del bando sublevado. Su punto fuerte era el Ejército Español de África del que procedían generales de gran peso como Emilio Mola, Sanjurjo o Queipo de Llano. Se estima que formaron parte de este ejército alrededor de unos 800.000 soldados.

Un buen número de españoles se ofrecieron voluntarios para luchar en la contienda. Algunas estimaciones, como las del autor James Matthews, cifran en 120.000 milicianos y soldados por parte del bando republicano y unos 100.000 voluntarios en el lado sublevado.

Fuente de la entrada.


3 de febrero de 2019

Universidades Españolas en América

La historia de la América Española es apasionante y resulta asombroso, no solo como es ninguneada desde las 2 orillas del Atlántico sino como, prácticamente, la historiografía y la cultura popular se centran en el descubrimiento y la época de la conquista y las guerras por la independencia, resumiendo 400 largos años de Historia en apenas 30.


Está comúnmente aceptado hablar de la América Española como Colonia de España, con todo lo peyorativo que ese termino conlleva, aunque la realidad, obviada sino cuando menos tergiversada es, como suele ser habitual, un poco más compleja, ¿llevó a cabo España una colonización en América? obviamente sí, ¿fueron los territorios americanos una colonia, tal y como mayoritariamente se entiende este término? aquí la respuesta no es tan contundente e invita a debate.

En la actualidad, con un occidente totalmente rendido a la cultura y la visión histórica anglosajona, cuando hablamos de Colonias o Imperio Colonial lo primero que se nos viene a la cabeza es el Imperio Británico, las Compañias de las Indias Orientales o James Cook descubriendo Hawái (aunque Ruy López de Villalobos ya hiciese lo mismo 200 años antes). 


Por ello cuando hablamos de la América Española o del Imperio Español, nos viene a la cabeza una idea en realidad equivoca, entendiendo la América Española como una colonia a la inglesa o a la Holandesa fruto de todas estas influencias.

La realidad es que tanto en la conquista, como en la hispanización posterior el Imperio Español está más cerca del Imperio Romano que de los Imperios Británico o cualquier otro contemporáneo.

Este es el primero de una serie de artículos donde fuera de todo nacionalismo o imperialismo trasnochado, hablaremos de las luces (que las hay y son muy brillantes ), las sombras (que las hay y son muy oscuras) y toda la gama de gris que, espero, nos permitan ampliar un poco la perspectiva, nos de argumentos y aliente el debate o, cuando menos, nos ayude a salir de los clichés de genocidio, fascismo o el tan manido: nos robaron el oro (para otro día dejamos el remake espanya ens roba).

Hoy que tanta bandera y tanto llamamiento a la nación nos lleva de vuelta al siglo XIX, no juzguemos los hechos del pasado ni los utilicemos para tapar miserias actuales con glorias pasadas, nosotros los ciudadanos del siglo XXI, con nuestra visión del mundo, disfrutemos y aprendamos de su relato.




Universidades de Indias es la denominación historiográfica con la que se designan las universidades fundadas en las Indias o el Nuevo Mundo durante la colonización española de América. Las más importantes fueron la Universidad de San Marcos de Lima, la Real y Pontificia Universidad de México y la Universidad de Santo Domingo, que fundada con el nombre de Santo Tomás de Aquino, fue la primera de América (1538)

A partir de la bula de Julio II del 28 de Julio de 1508  Universalis Ecclesiae Regiminis, se concedió a los Reyes de España el derecho del Patronazgo sobre la Iglesia en las tierras americanas conquistadas. La iniciativa para la fundación Universitaria partía del Rey, además del respaldo del Papa

Estas primeras Universidades en la América española fundadas por la Corona y las órdenes religiosas en los siglos XVI y XVII siguieron el modelo de la metrópoli, sobre todo los de la Universidad de Salamanca (1218).

La creación de estas Universidades eran un proceso largo y complicado, lo que provocó que aunque desde bien temprano de la presencia española en América se tuviesen en mente, se dilatasen en el tiempo. Por ejemplo, solo 4 años después de la conquista del Imperio Azteca, Rodrigo de Albornoz escribía al emperador Carlos V una carta con fecha de 15 de diciembre de 1525 en la que solicitaba un colegio para enseñar a "leer, gramática, filosofía y otras artes".


La Real y Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Santo Domingo fue la primera, establecida por bula papal del 28 de octubre de 1538, aunque la Real Cédula del 26 de Mayo de 1747, no reconocía valor jurídico a la fundación papal.

La Universidad de Santo Domingo formó junto con la primera catedral, el primer hospital y la primera oficina de aduanas, el primer conjunto de instituciones primadas de América instaladas en la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, el más viejo establecimiento español del Nuevo Mundo.

Fue cerrada en 1824. Hoy se considera su heredera la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), fundada en 1866

Grabado de la fachada del edificio original de la Universidad, tras la independencia, sería la sede del Parlamento de la República del Peru.
La Real y Pontificia Universidad de San Marcos en Lima,es la actual Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM)

Creada por Real Provisión del 12 de Mayo de 1551 y ratificada por bula del 25 de julio de 1571. Reconocida como la Universidad más antigua de América , al ser la que más tiempo ha funcionado sin interrupción desde su fundación. Es también reconocida por ser la primera universidad fundada “oficialmente” con autorización real, Real Cédula y Real Provisión.

Grabado de la fachada del edificio de la Universidad en 1631
La Real y Pontificia Universidad de México creada por Real Cédula de 21 de septiembre de 1551 y ratificada por bula (Clemente VIII) del 7 de octubre de 1595. Cerrada y reabierta numerosas veces tras la independencia mexicana fue extinguida definitivamente en 1865.

Inauguró sus cursos en 1553, siendo virrey Luis de Velasco. Fue la primera Universidad fundada en el Virreinato de Nueva España. En un principio, recibió los mismos estatutos que la Universidad de Salamanca.

Las facultades con las que se fundaron estas Universidades fueron las que habían existido en Europa: Artes, Teología, Cánones, Leyes y Medicina.

La creación de Universidades por España en América no aguanta la comparación con la labor de las potencias de la época, Portugal no fundó ninguna Universidad en el Brasil, de hecho es conocida la respuesta de la Corte Portuguesa ante la petición de crear una escuela de Medicina en Minas Gerais, en el siglo XVIII:

'ahora piden una facultad de Medicina, en poco tiempo van a pedir una facultad de Derecho y luego van a querer la independencia'

Cuando Inglaterra funda en 1636 la Universidad de Harvad (inicialmente dirigida solo hacia el estudio de la Teología), a la Universidad de Santo Domingo le quedaban 2 años para conmemorar su centenario y ya había en la América Española una decena de Universidades que llegarían a más de treinta en el momento de la Independencia.

Un punto que no podemos pasar por alto, y que diferencia aún más la presencia y la labor española en América es la creación, por indicación real, desde el año 1580 de cátedras universitarias para los idiomas indígenas.

Cuando los españoles llegaron al Continente Americano, Sudamérica era la zona de mayor diversidad linguistica del mundo. Se diferenciaron 170 grandes familias de idioma (equivalentes a nuestro indoeuropeo) y estas a su vez se dividían en cientos de dialectos y hablas locales, solo para América meridional se ha cifrado en más de dos mil.
Mapa lingüístico de Sudamérica en la época de la conquista
La pretensión española de conquista y unificación de los territorios y pobladores de América, se veía pues con un gravísimo escollo ante el Babel que era el Continente.

La solución elegida consistió en establecer una lengua general india que sirviese como vinculo de relación entre los nativos de las distintas zonas.

El quechua de los incas del Perú, el aimara de las regiones andinas, el tupi-guaraní del gran Paraguay, de las regiones del amazonas y de la costa brasileña, el náhuatl de la Nueva España y el cakchikel de Guatemala se convierten en las lenguas generales.

De hecho, el primer libro impreso en el Perú, la Doctrina cristiana y catecismo para la instrucción de los indios (1584), que mandó componer el III Concilio Límense, es un texto trilingüe en español, quechua y aimara.

Se dió la paradoja de que bajo la dominación española estas lenguas alcanzaron una expansión que no habían tenido en la época de máximo esplendor de los pueblos prehispánicos. 

Surgió de este modo, parejo al mestizaje de la población, un bilingüismo que de forma progresiva decayó ante el Castellano no sin la incorporación de cientos de palabras indígenas, como el latín había actuado en tiempos antiguos en Europa.

Está comúnmente aceptado que la primera de estas palabra fue el término de origen Taíno CANOA que ya aparece en el Diario del primer viaje de Colón en 1492.

Alguna de estas palabras son:

-De origen taíno o arahuaco:

Cacique, maíz, batata, carey, enaguas (naguas), sabana, barbacoa, guacamayo, tiburón, yuca, hamaca, huracán, iguana, caimán, ají, ceiba, caoba, guayaba.

-De las lenguas caribes habladas en la región de Venezuela y las Guayanas:

Caimán, caníbal, loro, piragua, butaca, boniato, batea, mico, colibrí, papaya.

-Del nahua o náhuatl, lengua hablada en la altiplanicie mexicana y la parte de América Central:

Aguacate, cacahuete, cacao, chocolate, hule, petate, petaca, jícara, tiza, tomate, chicle quetzal, coyote, mapache o el gentilicio azteca.

-Del quechua o del aimara, lenguas de la Región Andina, se extrajeron las palabras para nombrar animales y productos que eran desconocidos en el Caribe:

Alpaca, vicuña, llama, coca, guano, cóndor, mate (3), papa ‘patata’, pampa, carpa ‘toldo’, puma, chinchilla.

-Del mapuche o araucano tenemos:

Gaucho, poncho, o malón (‘ataque de los indígenas’ o ‘felonía inesperada’).

Los nombres de muchos animales y plantas de Brasil y Argentina, algunos de ellos desconocidos en Europa, se tomaron del guaraní, hablado en la cuenca de los ríos que confluyen en el Río de la Plata y son: 

Tapir, tapioca, mandioca, ñandú, jaguar o yaguar, yacaré, ananás, ñandú, ombú. También son de este origen términos como maraca o catinga.

Esta política lingüística cambió radicalmente con la llegada de los Borbones al trono de España y sus progresivas políticas de centralización del Estado.

Su culminación fue en el año 1770 cuando Carlos III expidió una cédula en que ordenaba «a todas las autoridades reales y eclesiásticas de sus dominios de América y Filipinas, observasen cuanto en ella mandaba para que de una vez se llegue a conseguir el que se extingan los diferentes idiomas que se usa en los mismos dominios y sólo se hable el castellano».

Esto consiguió que se suprimieran en las Universidades Americanas las cátedras de las lenguas generales que se habían fundado en el siglo XVI.

La España peninsular no fue ajena a esta política lingüística pues en 1768 se decretó que se enseñaran primeras letras, latinidad y retórica en castellano. En Cataluña se llegó a prohibir el catalán en actos oficiales, las otras lenguas peninsulares se reducían al ámbito rural y familiar y no preocupaban tanto a las autoridades.

Fuera como fuese, la realidad es que en América aún perviven más de 1.000 idiomas nativos que suman unos 15.000.000 de hablantes.

Lenguas indígenas en la actualidad
La que en la actualidad tiene el mayor número de hablantes es quechua sureño, con 5 millones de personas que la hablan en Bolivia, Perú, y Argentina, le sigue el guaraní con 3 millones en Paraguay, Brasil y Argentina y la quichua (2,5 millones) en Ecuador y Colombia. Otras lenguas importantes por el número de hablantes serían el aimara (1,5 millones) en Bolivia y Perú, el habla náhuatl (1,4 millones) en México y quiché y maya(900.000) cada uno en Guatemala y México respectivamente.

No podemos terminar esta de entrada del blog sin nombrar a El Colegio Imperial de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco que fue la primera institución de educación superior de América fundado en 1533, 15 años después de la caída de Tenochtitlán erigiéndose como la primera institución de educación superior de América y albergando la primera Biblioteca del Continente.

Fue el centro más importante de las ciencias y las artes durante la primera mitad del siglo XVI en la Nueva España.
Imagen actual de la fachada.
Ideado por los franciscanos para que los hijos de la nobleza y los señores indígenas, que llegaban con 10 o 12 años, pudieran ser educados.

La institución partía con 2 objetivos: primero, la conversión de los indígenas en catequistas para volver a sus comunidades como sacerdotes y segundo la formación, como escuela de ciencias políticas, en que se preparaba a los hijos de los caciques para el gobierno de los pueblos indios.

Desde comienzos del colegio, fray Bernardino de Sahagún fue uno de sus profesores.

Hacia 1540 los franciscanos abandonan el primer objetivo, como aparece reflejado en un carta de fray Juan de Zumárraga a Carlos I escrita el 17 de abril, la razón: los alumnos rechazan totalmente la sola idea del celibato al que les obliga el sacerdocio (desde aquí nuestra total solidaridad con estos muchachos).

En 1546, a diez años de su fundación, la escuela de Tlatelolco dejó de estar a cargo de los franciscanos y pasó a mano de los indígenas. Los indígenas que ocuparon cargos administrativos fueron ex-alumnos graduados con excelencia académica. Estos llegaron a ser celadores, profesores, miembros del Consejo e, inclusive, rectores.

Estado del Colegio, practicamente en ruinas, en el Siglo XVIII
Con la nueva administración el Colegio se centró en la investigación científica, con base en la integración cultural de los conocimientos médicos indígenas y españoles, fruto de lo cual dos investigadores indígenas, ex-alumnos y profesores del colegio, Martín de la Cruz y Juan Badiano, escribieron en 1552 un manuscrito de botánica y farmacología, conocido como el Códice Badiano, probablemente escrito originalmente en náhuatl y traducido despues al latín «que constituye el único texto médico completo elaborado directamente por dos investigadores nahoas».

Imagen de algunas de la paginas del Códice
La falta de recursos económicos causada por el retiro del apoyo político y eclesiástico a la muerte de Carlos I y la despoblación estudiantil debido a las enfermedades epidémicas provocaron el cierre del Colegio a finales del siglo XV.

Esta entrada no puede estar completa sino mencionamos, aunque solo de pasada, la primera biblioteca pública de América (la Palafoxiana) fundada en 1660, para ponerlo en perspectiva, la primera de Francia (la Mazarino) se abrió solo 27 años antes y la primera imprenta, fundada en 1524 en la actual Ciudad de México que alumbro el primer libro publicado en el Continente: Breve y más compendiosa doctrina Christiana en lengua Mexicana y Castellana, como bien se deduce por su título, era un libro bilingüe escrito por el obispo Juan de Zumárraga en 1539. En una futura entrada lo trataremos con más profundidad.


Sobre las Universidades de Indias podíamos escribir muchas más lineas, pero terminamos aquí esta entrada comentando que muchos historiadores achacan, precisamente al elevado número de Universidades en la América Española, su división tras su emancipación en decenas de repúblicas independientes entre ellas, pero esto (procrastinación mediante) queda para otro día.



Fuentes del artículo:

https://www.um.es/tonosdigital/znum22/secciones/estudios-23-primeros_contactos_del_espanol_con_las_lenguas_indigenas.htm
https://laamericaespanyola.wordpress.com/2016/10/10/universidades-en-la-america-espanola/
https://es.wikipedia.org/wiki/Universidades_de_Indias
https://es.wikipedia.org/wiki/Controversia_sobre_la_primera_universidad_de_Am%C3%A9rica
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0185257415300162
http://www.cabezadegato.com/actualidad/conozca-las-palabras-que-las-lenguas-indigenas-heredaron-al-espanol/
https://es.wikipedia.org/wiki/Colegio_de_la_Santa_Cruz_de_Tlatelolco