Páginas

14 de octubre de 2019

Tianjin, el Imperialismo resumido en una ciudad

El periodo colonial europeo es una época clave en la historia reciente de la humanidad que, en gran media, forjo nuestro escenario actual y la posición y relaciones de los países europeos en el mundo.

Tras la época de la grandes exploraciones, protagonizadas por las coronas Portuguesa y Española, las naciones europeas iban a comenzar una larga carrera de fondo por la adquisición de territorios a lo largo del planeta que les sirviesen como bases comerciales y militares, fuente de recursos y materias primas y, no menos importante, les proporcionase prestigio e influencia en el concurso de las naciones.

Los Estados Unidos se unirían con entusiasmo a esta expansión imperialista siendo su primera victima una España que pagaría con sus últimos territorios ultramarinos su decisivo apoyo  (poco más de 100 años antes) en la independencia de las 13 colonias británicas originales.

El Japón salido de la revolución Meiji configura un imperialismo propio que le pone al mismo nivel y le convierte en rival del imperialismo occidental.

Objeto de deseo de todas las potencias imperialistas sería la milenaria China, salvada del apetito occidental (y japones) por el estallido de la Primera Guerra Mundial.

En la entrada de hoy hablaremos de un caso paradigmático de la competencia y los apetitos de estas potencias, una ciudad china repartida, como si de un pastel se tratase, entre los hambrientos invitados.



Tianjin (pronunciado Tián-Chín) es una ciudad china ubicada en la desembocadura del río Hai, en la actualidad es la cuarta ciudad más poblada de China.

Durante la Segunda Guerra del Opio en 1858, la ciudad fue tomada por las tropas franco-británicas que establecerían sendas concesiones.

Representación de las tropas de la Alianza de las Ocho Naciones según una impresión japonesa de 1900.

Fue en esta ciudad donde se produjo el llamado Levantamiento de los Bóxer en 1901, que provocaría la intervención de la Alianza de las Ocho Naciones, fruto de la derrota china, y el consecuente tratado de paz, la ciudad quedó gobernada por representantes de las naciones victoriosas: Rusia, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, Estados Unidos, el Imperio Austrohúngaro e Italia. 

El 60% de la superficie de la ciudad se dividió en Concesiones que se repartieron entre estos países, así, en el lado derecho del río Hajho se formaron áreas de concesión japonesa y alemana que se unieron a la britanica y la francesa ya existentes, mientras que las concesiones austro-húngara, italiana, belga y rusa se ubicaron en la orilla izquierda del río. 

Plano con las concesiones coloniales en Tianjin


Estas Concesiones contaban cada una con sus propias prisiones, escuelas, cuarteles y hospitales, las propiedades occidentales se extendían por un total de 13 kilómetros cuadrados.

Concesión francesa (1860-1946)

Casi todos los edificios importantes de la concesión inicial se mantienen intactos, incluyendo el Consulado Francés, el Concejo Municipal, el Club Francés, la Catedral Católica, jardín francés y muchos otros. 

Construcción del edificio del Consulado
El científico naturista Emile Licent, quién realizó investigaciones en Tianjin desde 1914 hasta 1939. Fundó el Museo Hong Ho Bai Ho y dejó 20.000 especímenes de animales, plantas y fósiles, además de 15.000 libros, conservado todo ello en el Museo Natural de Tianjin.
Concesión británica (1860-1943)

La concesión era la segunda zona más grande dominada por los británicos después de Shanghai (excluyendo Hong Kong), y contenía la segunda población británica más grande de China (1.300 habitantes en 1938). Desarrolló una gama completa de actividades municipales: policía, salud pública, obras públicas...

Vista del Gordon Hall, sede del gobierno de la concesión británica
Se entregó oficialmente al gobierno chino con el Tratado para la renuncia de los Derechos Extraterritoriales en China, firmado en Chongqing el 11 de enero de 1943.
Concesión japonesa (1888-1945)

La primera concesión japonesa fue establecida en 1888. El ejército Japonés ocupó la ciudad de Tianjin en su totalidad desde 1937 hasta su derrota en 1945.

La concubina imperial, Wen Xiu
En 1924, el último emperador de la dinastía Qing, Puyi, fue obligado a dejar la Ciudad Prohibida en Pekín para vivir en Tianjin hasta 1931 cuando fue llevado por la fuerza por el ejército japonés a Dalian. La concubina imperial, Wen Xiu, se divorció de Puyi en Tianjin, siendo esa la primera vez en la historia de China que una concubina imperial se divorciaba de un emperador.
Concesión alemana (1899-1917)

En sus relaciones con China, Alemania llegó tarde en comparación con las otras grandes potencias occidentales

El establecimiento de la concesión alemana en Tianjin pronto se vio ensombrecido por la adquisición de la bahía de Jiaozhou, que se desarrolló como el centro de la presencia alemana en Asia oriental con fuertes inversiones por parte del gobierno alemán. 

La inauguración del Memorial de guerra alemán el 17 de junio de 1905
En contraste, Alemania no estaba dispuesta a invertir en Tianjin , ni siquiera a asumir eventuales riesgos financieros. Por lo tanto, el desarrollo de la concesión de Tianjin se entregó al Banco Alemán-Asiático (Deutsch-Asiatische Bank), que siguió siendo responsable hasta la toma de la concesión por parte de China en 1917.
Concesión austro-húngara (1901-1917)

La parte ubicada en el centro de Tianjin, propiedad de la Monarquía Austro-Húngara, cubría un área de aproximadamente ciento cincuenta hectáreas.

A diferencia de las otras naciones todos los habitantes de la zona recibieron la ciudadanía Austro-Húngara. Su población era de aproximadamente 30.000 personas. El orden estaba a cargo de 40 infantes de marina y 70 milicianos chinos (Shimbo).

La concesión contaba con su propio teatro, tienda de empeño, escuela, cuartel, prisión cementerio y hospital.

Aunque apenas duró 16 años, Austria hizo un gran esfuerzo para administrar su única concesión en China. En 1902 planearon un sistema de alumbrado público y de suministro de agua potable, además introdujeron un sistema de registro público de nacimientos, matrimonios y defunciones en 1907.

Escuela china en Tianjin
Las autoridades de concesión también brindaron educación a los niños chinos. Además de la educación primaria, los austriacos ofrecieron un curso de capacitación profesional de dos años que enseñaba escritura, ábaco, matemáticas, inglés (no alemán) y chino.
Concesión italiana (1901-1947)

El 7 de junio de 1902 Italia tomó posesión de las tierra concedidas (447,647 metros cuadrados en total) y estas fueron puestas bajo la administración de un cónsul italiano. Tras finalizar la Primera Guerra Mundial, la sección cedida al Imperio austrohúngaro fue añadida a la Italiana, duplicando su tamaño. Esta se convirtió en el cuartel de la Legión Italiana Redenta (una legión italiana conformada por tropas italianas irredentistas del derrotado Imperio austrohúngaro), que luchó contra las tropas soviéticas de Lenin en Siberia y Manchuria.

Plaza Marco Polo en la concesión italiana
Después de un comienzo difícil, la concesión, con el nuevo diseño de las calles y las villas de estilo europeo, asumió progresivamente 'el papel de escaparate del arte italiano, con la importación de materiales de decoración y construcción de la patria', especialmente para 'los objetos más representativos, como los edificios públicos y la fuente monumental ubicada en el centro de la Plaza de la Reina Elena

Sede del gobierno de la concesión italiana
El 2 de junio de 1946 el Reino de Italia se convirtió en la República Italiana y el 10 de febrero de 1947, en virtud del tratado de paz con Italia, la concesión Italiana en Tianjin fue formalmente cedida por Italia a la República de China de Chíang Kai-shek.
Concesión belga (1902-1931)

La concesión belga fue establecida en 1902 y fue la más pequeña de todas las concesiones internacionales. Ubicada en el banco orienta del Río Hai, ni el gobierno ni las empresas privadas belgas invirtieron en el desarrollo de la concesión, por lo que no se construyeron muchos edificios en el área, y los que fueron construidos fueron destruidos o reemplazados en el siglo XX.

En 1904, China y Bélgica firmaron un contrato con la Compagnie de Tramways et d'Eclairage de Tianjin (Compañía eléctrica y de trenes de Tianjin) que indicaba que esta compañía tenía "derechos exclusivos para producir y mantener la luz eléctrica y el sistema de tranvías por un periodo de 50 años." Para 1914, los belgas abastecían a toda la red que cubría la ciudad china, incluyendo las concesiones extranjeras.

Inauguración de la línea de tranvías en 1906
En 1906, con la inauguración de la primera ruta del sistema de tranvías, Tianjin se convirtió en la primera ciudad de China con contar con un sistema de transporte público moderno (Shanghai tuvo que esperar hasta 1908 para tener rieles eléctricas). 
Concesión rusa (1903-1920)

El 31 de diciembre de 1900, Li Hung-Chang, virrey de Chihli y el ministro ruso de Giers firmaron un tratado que otorgaba territorio en Tianjin al Imperio ruso. La concesión establecida en el margen izquierdo del río Peiho era más grande que cualquiera de las otras existentes. 

Iglesia Ortodoxa en Tianjin
La concesión nunca se desarrolló por completo, y las esperanzas que se crearon para ella nunca se realizaron.  En 1920 el gobierno de Beiyang de la República de China retomó el control de la tierra y la concesión de la República Socialista Soviética Rusa. En 1924, la Unión Soviética renunció a sus demandas sobre la concesión
Concesión estadounidense

Estados Unidos nunca adquirió adecuadamente una concesión en Tianjin. Se le había otorgado el derecho en 1860 en virtud del Tratado de Tianjin de 1858 y la Convención de Pekín de 1860, y se identificó un área.

El consulado de Estados Unidos ejerció cierta jurisdicción hasta 1880, cuando el área quedó relegada a un estado incierto, reteniendo los americanos el derecho, en principio, de recuperarla nuevamente. 

Como ni los Estados Unidos ni la administración china ejercieron el control sobre el área, se convirtió en un refugio para los extranjeros que intentaban evitar las concesiones oficiales y para los colonos chinos, grandes partes del área fueron luego compradas por la Compañía de Navegación de Vapor de China Merchants y la Compañía de Ingeniería y Minería de China.

Finalmente, la concesión americana pasó a ser parte de la concesión británica en 1902. Estados Unidos mantuvo una guarnición permanente en Tianjin desde enero de 1921 por, parte del ejército, hasta 1938 y por parte de la marina hasta el 8 de diciembre de 1941, el día en que Pearl Harbor fue atacado por Japón.


Las concesiones en Tianjin se desmontaron entre principios y mediados del siglo XX, primero con el reconocimiento de la igualdad de los extranjeros y el reconocimiento de las naciones europeas por parte del Kuomintang y más tarde cuando el nuevo gobierno, bajo el Partido Comunista de China, expropió toda la propiedad extranjera en la China continental (a excepción de Hong Kong y Macao).

Las concesiones a las potencias occidentales tuvieron un gran impacto en la vida posterior en la ciudad y su huella es muy visible en la actualidad, muchos de los edificios construidos en esta época han sobrevivido hasta el día de hoy y están sujetos a los programas de conservación del patrimonio del gobierno chino.

Guarda esta ciudad el recuerdo más significativo de una época en que occidente se creía con derecho y capacidad para hacer y deshacer a su antojo en el mundo al precio que fuera.




Fuentes de la entrada:
http://www.bristol.ac.uk/tianjin-project/tianjinnineflags/chinese/https://es.wikipedia.org/wiki/Concesiones_en_Tianjinhttps://es.wikipedia.org/wiki/Tianjin

Fuente de las imágenes:
https://commons.wikimedia.org/wiki/%E5%A4%A9%E6%B4%A5#%E5%A4%A9%E6%B4%A5%E7%A7%9F%E7%95%8C_/_Concessions_in_Tianjin

11 de octubre de 2019

12 de Octubre ¿algo que celebrar?

Se acerca el 12 de Octubre, Fiesta Nacional Española, día del descubrimiento de América, y, como todos los años, se escuchan las mismas voces, con los mismos argumentos:

Genocidio, nos robaron el oro, conquista, saqueo...

E incluso la negación del propio hecho del descubrimiento (esto, desde luego, daría para dedicar una entrada en exclusiva).

Muchas son las reflexiones que se han hecho sobre este día y no vamos a hacer aquí una nueva, pero si me gustaría compartir con vosotros una imagen, desconozco el autor del texto, que circula por redes sociales y que, sinceramente, si me parece acertada y estoy bastante de acuerdo con ella.


¿Qué pensáis vosotros? 12 de Octubre ¿algo que celebrar?




23 de septiembre de 2019

Entrevista Pérez Reverte - SIDI


La revista Historia National Geographic ha realizado, por medio de Javier Flores, una entrevista al escritor Arturo Pérez Reverte por la publicación de su nueva obra SIDI - Un relato de frontera.

La entrevista me ha resultado interesante y, más allá de las polémicas que rodean al personaje, deja algunos comentarios, en mi humilde opinión bastante lúcidos. 

Me permito transcribir aquí alguno de los que considero más interesantes:

HNG: Pero es verdad que se puede alentar ese odio … En ocasiones cuando en la revista hablamos de que El Cid era un mercenario convertido en leyenda, aparecen hordas de gente que nos comentan que estamos insultando a un patriota español.
Arturo Pérez-Reverte: Allá ellos. Eso de que El Cid era un patriota español es mentira. Primero porque España no existía como tal. Era otra España, era un lugar...
HNG: Entonces geográficamente sí que existía, pero históricamente…
Arturo Pérez-Reverte: Históricamente también. Ya los romanos ya decían Hispania y la hispana árabe y la cartaginesa… Pero es que ese concepto de patria española no existía. Ni con los Visigodos existió ese concepto, ni con la provincia de Roma. El Cid era un tipo que, en un territorio turbulento, sangriento e incierto se buscaba la vida. Primero con su rey [Alfonso VI], como debe ser, pero luego se va con el catalán [Berenguer II] y éste lo rechaza , algo de lo que después se arrepentirá, porque más tarde lo derrotó y capturó dos veces. Y como no lo quiere, se va con un rey moro [al-Muqtadir] que sí lo quiere. ¡Era un mercenario! Yo he conocido mercenarios. De hecho muchos de ellos son todavía amigos míos. Tú eres un mercenario. Yo lo soy y lo he sido en la televisión. Otra cosa es que compartas o no el ideal de tu jefe. Eso sí, hay mercenarios infames y mercenarios muy honorables. Y te digo una cosa, en una mala situación, en momentos críticos, y eso digo por experiencia, prefiero tener al lado un mercenario bien pagado eficaz, profesional y consecuente con su trabajo y consigo mismo que un voluntario entusiasta. ¿Por qué? Porque al voluntario le mueve el ideal; y el ideal, a veces muy a menudo, la realidad lo destruye. Pero el mercenario dice: No, yo estoy aquí porque me pagan. Intentaré estar vivo cuando termine mi trabajo, largarme y cobrar.
HNG: Es una visión muy capitalista, muy poco romántica ¿no?
Arturo Pérez-Reverte: Es que la realidad es muy poco romántica. El romanticismo de la guerra y de las ideas lo crea gente que nunca ha estado allí. Lo hacen los que diseñan banderas, monumentos e himnos nacionales. Los que arengan a las masas pero nunca van, ni mandan a sus hijos.
HNG: Porque, evidentemente, no existía en El Cid la idea de Reconquista…
Arturo Pérez-Reverte: ¿Cómo va a existir? Es un concepto muy posterior. Cuando por la dinámica de la guerra de la época y de la conquista (que no la Reconquista), cuando los reinos cristianos empiezan a ensancharse y a establecerse, necesitan entonces un apoyo intelectual. Pero al principio están intentado sobrevivir. Hay un verso de Manuel Fernández y González que dice: “por necesidad batallo y una vez puesto en la silla, se va echando Castilla delante de mi caballo”. Y eso es exactamente lo que fue.
HNG: Sin embargo, desde hace muchos años se nos vende la historia de la Reconquista. ¿Hemos sido engañados? Incluso parece que el franquismo y la derecha se han adueñado de ciertos personajes históricos.
Arturo Pérez-Reverte: Cuando el franquismo necesita una ideología de la que carece, porque el franquismo no es un fascismo, es un oportunismo que es muy distinto. Utiliza el fascismo como herramienta, pero el franquismo no es fascista; es franquista, es personalista. Es una dictadura militar infame sin ideología. Y necesita ideología. Se apropia de la de la Falange, del Carlismo... juega con todo eso. En ese juego digamos de legitimación ideológica de algo que no la tiene, recurre a todo. Entonces una cosa que les interesa mucho es el concepto cruzada: Reconquista y liberación. “España es roja, hemos liberado a España de los rojos”. ¿Qué ocurre? Que miran atrás buscando símbolos: Don Pelayo y el Cid. Entonces lo que hacen es que a Don Pelayo, que es un bandolero astur y al Cid, que es un mercenario, los convierte en precursores de Franco. Ellos ya anuncian la cruzada que un día liberará España. Son hermanos de cruzada de los libertadores del movimiento nacional. Entonces el franquismo lo que hace es apropiarse de todo. Toda la historia durante el franquismo se contamina de patriotismo barato para justificarse en una ideología de la que carece.
Cuando el franquismo cae, llega la democracia y la izquierda (y me refiero a aquellos que no son franquistas, todo el espectro democrático) en vez de limpiar esos símbolos contaminados, en vez de decir vamos a quitarle la mierda al Cid, a Don Pelayo, vamos a recuperar la historia que es tan buena o tan mala como la de cualquier otro país, lo que hacen es que, por complejos. la arrinconan. 'No vamos a hablar de esto'. Les molesta. La pereza histórica de los estúpidos españoles modernos hace que la caspa y la basura que el franquismo ha echado sobre los símbolos épicos, sobre la historia española (¡que todos los países la tienen la suya! Juana de Arco en Francia, los ingleses…) En España se tira a la basura en vez de limpiarla. Entonces se vuelve incómoda, molesta. Entonces la derecha se aprovecha. No es que la derecha se haya apropiado de los símbolos. No es que Abascal o Aznar se queden con ellos, es que la izquierda se los ha regalado por la cara, ¡gratis!. Es un daño muy grave porque claro, ahora cualquier referencia a eso suena a ‘esto es facha, esto es facha’. Pero el daño fue, insisto, del franquismo y de los idiotas que, por complejos, no han sido capaces de cambiarlo.

Pódeis leer la entrevista completa aquí:

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/arturo-perez-reverte-eso-que-cid-era-patriota-espanol-es-mentira_14733



19 de septiembre de 2019

El Panjandrum, el arma secreta británica en la Segunda Guerra Mundial

Durante la II Guerra Mundial el bando aliado, buscando la innovación que supusiese una ventaja sobre el adversario, no fue ajeno a los diseños de extravagantes armas que hoy, vistas en perspectiva nos conducen a la inevitable pregunta ¿alguién pensó que era una buena idea?

El Panjandrum es una de ellas.

Diseñada por los británicos los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, fue una petición del Ministerio de Marina que buscaba la forma de penetrar los bunkers que formaban parte de las defensas del llamado Muro del Atlántico nazi.


El subteniente Nevil Shute calculó que serían necesarios más de 1 tonelada de explosivos para crear una brecha del tamaño de un tanque en las defensas de hormigón. 

El método de entrega para tal cantidad de explosivos planteó un problema importante, y uno de los conceptos discutidos finalmente resultó en la construcción del prototipo Gran Panjandrum

Originalmete Los Panjandrum eran unos extraños personajes inventados por el dramaturgo inglés Samuel Foote que decía sobre ellos: luchaban a la usanza de Lancashire hasta que se agotaba la pólvora que llevaban en los talones de sus botas.

El dispositivo propuesto estaba compuesto por dos ruedas de madera unidas por un tambor central equipado con la carga útil de explosivos. Debía ser propulsado por conjuntos de cohetes de cordita unidos a cada rueda. Se predijo que cuando se desplegara con una carga total de 1.800 kg, el Panjandrum alcanzaría velocidades de alrededor de 97 km / h, simplemente chocando contra cualquier obstáculo para alcanzar su objetivo.


El prototipo fue construido en secreto en Leytonstone y transportado por la noche al campo de pruebas en Westward Ho! en Devon, sin embargo, una vez allí, el secreto que rodeaba el proyecto se rompió, ya que la playa elegida como lugar de pruebas también fue un destino popular para los turistas y desde la primera prueba del 7 de septiembre de 1943 todas contaron con la numerosa presencia de curiosos y testigos.


En cuanto a la seguridad del arma. Como nunca antes se había construido nada parecido al Panjandrum, los ensayos comenzaron con inquietud: solo un puñado de cohetes de cordita se unieron a las ruedas, y la carga útil fue simulada por un peso equivalente de arena. Cuando Shute dio la señal, los cohetes se encendieron y el Panjandrum se catapultó hacia adelante, fuera de la lancha de aterrizaje utilizada como plataforma de lanzamiento, y una distancia considerable hasta la playa antes de que varios de los cohetes de la rueda derecha fallaran y el arma se despegara. 

Se hicieron varios intentos adicionales con más y más cohetes, pero en cada ocasión el Panjandrum perdió el control antes de llegar al final de la playa.

Imagen relacionada

Después de remodelar el proyecto el Panjandrum ahora estaba equipado con más de setenta cohetes de cordita y una tercera rueda estabilizadora. Cuando se lanzó hacia la costa algunos de los cohetes se separaron y azotaron violentamente por encima de las cabezas de la audiencia reunida o explotaron bajo el agua. 

A pesar de estas fallas, Shute y su equipo perseveraron, retirando la tercera rueda y conectando los cables de acero a las dos ruedas restantes como una forma básica de dirección. Sin embargo, Panjandrum demostró ser demasiado poderoso, cortando los cables y batiéndolos de nuevo a través de la playa cuando fueron utilizados.

Con cierto grado de confianza y optimismo, se programó una prueba final en enero de 1944, frente a varios oficiales y científicos de la Armada, así como a un fotógrafo oficial.

El día de la prueba fue descrito detalladamente por Brian Johnson , para el documental de la BBC de 1977 , La guerra secreta :


Al principio todo fue bien. Panjandrum rodó hacia el mar y comenzó a dirigirse hacia la costa, con los sombreros de bronce mirando a través de los binoculares desde la cima de una cresta de guijarros. siniestramente Golpeó una línea de pequeños cráteres en la arena y comenzó a girar hacia estribor., dirigiéndose hacia Klemantaski, quien, viendo los eventos a través de una lente telescópica, juzgó mal la distancia y continuó filmando. Al escuchar el rugido que se acercaba, levantó la vista de su visor para ver a Panjandrum, arrojando cohetes en vivo en todas direcciones, dirigiéndose directamente hacia él. Mientras corría por su vida, vislumbró a los almirantes y generales reunidos que se refugiaban detrás de la cresta de guijarros en los enredos de alambre de púas. Panjandrum ahora regresaba al mar, pero se estrelló contra la arena, donde se desintegró en violentas explosiones, lanzando cohetes a gran velocidad a través de la playa.


Dados los resultados de la prueba, tal vez no sea sorprendente que el proyecto se desechase casi de inmediato por cuestiones de seguridad. 


Sin embargo, desde entonces se ha sugerido que todo el proyecto era un engaño ideado como parte de la Operación Fortaleza, para convencer a los alemanes de que se estaban desarrollando planes para atacar las defensas fuertemente fortificadas que rodeaban el Pas-de-Calais enlugar de la menos defendida linea costera de Normandía.



17 de septiembre de 2019

La expulsión de los españoles de América tras la independencia


La historiografía casi no quiso acordarse de ellos. Tal vez estaba demasiado entretenida con las mentiras de la leyenda negra como para prestar atención al éxodo que protagonizaron miles de españoles expulsados de América conforme se emancipaban territorios españoles en el continente. Fueron los perdedores de una guerra iniciada por los criollos (entre el 10 y el 15% de la población), los acomodados descendientes de españoles –como Simón Bolívar o José de San Martín– que se revolvieron contra la madre patria y se cobraron lo que ellos pensaban la revancha. Los últimos españoles de América sufrieron toda clase de abusos y desprecios.

Lejos de ser una revolución popular y espontánea, los procesos de independencia de principios del siglo XIX corrieron a cargo de criollos dueños de grandes plantaciones e intelectuales enriquecidos, que recibieron el apoyo indirecto de EE.UU e Inglaterra, empezando con el comercio de armas y barcos de guerra a los insurgentes. En tanto, la población mestiza e indígena, la mayoritaria, luchó en ambos bandos. Siendo que al final el dominio económico ejercido por España fue, simplemente, sustituido por el de otras potencias mundiales como Gran Bretaña. Cambio de patrones, pero no de estructura.

Los Estados surgidos tras las Guerras de independencia hispanoamericanas del siglo XIX asumieron entre sus primeras decisiones la depuración de la administración y de aquellos individuos peninsulares que habían ocupado cargos de responsabilidad. Si bien fueron miles los españoles que huyeron debido al propio conflicto, el verdadero acoso comenzó con leyes dirigidas a expulsarlos o evitar que pudieran entorpecer la creación de los nuevos estados.

Como suele ser habitual en estos casos de expulsiones masivas –véase la de los judíos en 1492 o la de los moriscos en el siglo XVI– los que se llevaron la peor parte fueron los ciudadanos con pocos recursos que lo perdieron todo.

Los miembros de la aristocracia lograron congraciarse con el nuevo régimen o, simplemente, huyeron sobre puentes de plata. Los españoles que cambiaron su nacionalidad lo hicieron por conservar sus vastas propiedades y a cambio de renunciar a sus títulos nobiliarios. El verdadero drama afectó a miles de familias humildes, que abandonaron a contrarreloj los países donde vivían y sus propiedades. En muchos casos la expulsión se realizó a través de precarias embarcaciones, hacinados y obligados por la fuerza. Una vez en puertos de la Península Ibérica tampoco les esperaban vítores precisamente. España vivía uno de sus peores momentos.

En México, el antihispanismo que acompañó a los acontecimiento revolucionarios afectó gravemente a los 15.000 españoles que allí residían. En previsión de un conflicto de puertas para dentro, se le retiraron las armas a todo individuo español y se les expulsó del estado militar. Asimismo, en febrero de 1824, se relegó a los españoles de cualquier cargo público que ocupasen. Se les negaba la posibilidad de retirar capitales, y se les obligaba a abandonar sus lugares de residencia. En este sentido, los líderes más radicales culparon a los españoles de los males del continente y justificaron por ello que ahora se les quitara todo y se les expulsara, por muy ilegal e injusto que fuera esta medida.

Al declararse la independencia, los españoles que quisieran marcharse libremente, incluso con sus caudales, lo pudieron hacer en virtud del artículo 15 de los Tratados de Córdoba. Aquella fue la mejor opción, a tenor de la radicalización que se vivió más adelante y las insistentes vulneraciones del tratado. México promulgó el 10 de mayo de 1827 una ley de empleo por la que ningún español de nacimiento podría ocupar cargo alguno en la administración pública, civil o militar. Los españoles quedaron marginados a nivel social, hasta el punto de que tenían prohibido reunirse o asociarse. Una serie de leyes a nivel local y nacional orquestaron en varias oleadas la salida de los españoles de México, con un plazo de 30 días, y la condición de poder sacar del país únicamente la tercera parte de sus bienes.

Calcula el investigador Harold Sims (autor de «La Descolonización de México») que, entre los años 1827 y 1829, fueron expulsados de México en razón de su origen español 7.148 personas. En 1830 quedaban ya menos de 2.000 españoles en esa región. Los principales receptores de este éxodo fueron Estados Unidos, Filipinas, Cuba, Puerto Rico y Europa. No así las islas británicas. Los peninsulares, a pesar de la supuesta amistad con Inglaterra, eran recibidos por las autoridades británicas en el Caribe con desconfianza y controles exhaustivos.

La situación vivida en la Gran Colombia de Simón Bolívar fue todavía más violenta que en México. Sin tiempo que perder, la guerra de Bolívar desembocó en una ley de expulsión de los españoles el 18 de septiembre de 1821. Todos los españoles de origen peninsular que no demostrasen haber formado parte del movimiento independiente serían sacados a la fuerza del país.

El principal lugar al que partieron estos expulsados fueron las islas del Caribe españolas, sobre todo Puerto Rico, donde arribaron 3.555 refugiados.

En Argentina y Perú también se aplicaron leyes para apartar inmediatamente a los españoles de la administración. Durante el conflicto fueron habituales las penas de confinamiento, «contribuciones especiales» y expropiaciones contra los españoles peninsulares con el fin de recaudar fondos militares. Los abusos fueron frecuentes. En torno a 1.000 personas de la población de españoles peninsulares sufrieron penas de prisión en Argentina debido a la actividad militar en curso.

En Perú la población española se concentraba principalmente en Lima y, dada la antiguedad de este virreinato, se sentía más protegida que en otros rincones. Su seguridad jurídica, sin embargo, se vino abajo con la llegada de la expedición militar al mando de José de San Martín, quien amparó 4.000 actos de confinamiento en prisiones contra civiles españoles. El acoso contra los españoles se tradujo en un exilio de unos 12.000 españoles en este virreinato.

El epílogo de la guerra tuvo tintes de masacre. Tras la batalla de Ayacucho en 1824, en Lima, cerca de 6.000 civiles españoles se refugiaron en la fortaleza del Callao cuya guarnición resistió hasta el año 1826 al más puro estilo de los Últimos de Filipinas. Aquel lugar fue el último refugio de un territorio que había sido hispánico desde tiempos de Pizarro. La capitulación de la fortaleza terminó con solo 400 soldados supervivientes, de un total de 700 personas vivas.

Publicado originalmente aquí.