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27 de junio de 2020

Corrido mejicano a la República Española

Augusto Alejandro Cárdenas Pinelo  conocido como Guty Cárdenas, fue un cantante, guitarrista y compositor mexicano que disfrutó de un gran éxito en la década de los años 20 del siglo pasado.

En el año 1931 grabó en la ciudad de Nueva York un corrido que llamo La República en España donde ponía letra y música a la narración de la proclamación de la II República Española.




Su discográfica, Columbia Records, dio una gran difusión a este tema tanto en América Latina como en la propia España, llegando a ser muy popular.

Esta canción no pasaría de simple curiosidad sino fuese porque fue la culpable de la muerte del artista.

El 5 de abril de 1932, se encontraba en la mesa de una cantina llamada Salón Bach, en Ciudad de México, cuando se inició una pelea con dos hermanos españoles, uno de ellos, el comerciante español Ángel Peláez Villa, fue el causante del disparo que acabaría con su vida. Lejos de una simple pelea de bar, se estableció la hipótesis que el origen de la discusión fue esta canción.

Temprana señal de la espiral de violencia en la que entraríamos los españoles unos años más tarde.

Bajo estas lineas, la letra integra de este corrido mejicano:

A contarles vengo la última noticia
Que en el mundo entero la atención merece:
Hoy la vieja España es republicana
Y ya no es monarca don Alfonso XIII.

Después del gran triunfo de las elecciones
Y por el camino de la acción civil,
Los republicanos, que ya eran legiones,
Tumbaron el trono el 14 de abril.

España, España, tu valentía
La monarquía ya destruyó;
España, España, tu vieja historia
Tiene otra gloria por tu valor.

Sin haber desorden, sin algarabía,
Cuando en el destino se llegó la hora,
En la paz completa a la Monarquía
Derrotó con votos Alcalá Zamora.

Cuando la derrota era irremediable
Dicen que el Monarca dijo a Romanones
La paz de la Patria es lo indispensable,
Me voy al destierro con mis tradiciones.

España, España tu valentía
La monarquía ya destruyo
España, España tu vieja historia
Tiene otra gloria por tu valor.

Y gallardamente se fue don Alfonso
Aceptando el fallo de la democracia
Y por toda España se cantó un responso
Como funerales de la aristocracia.

Al subir a bordo oyó en una barca,
A un grupo de obreros gritando con saña,
¡Muera Alfonso XIII, abajo el monarca!
Y el rey destronado dijo ¡viva España!

RECITADO:
(España resurge, otra vez despierta,
A las realidades que impone la historia.
España renace, España esta alerta,
Y de nuevo marca en pos de la gloria)

España, España tu valentía
La monarquía ya destruyo
España, España tu vieja historia
Tiene otra gloria por tu valor.

Y al partir con rumbo hacia el extranjero
Le dejó a su pueblo una alocución,
Fue una despedida un adiós postrero,
Pero nada dijo de la abdicación.

En un tren expreso la reina Victoria,
Salió con sus hijos para la frontera,
Por un accidente en la trayectoria,
Llegaron a Francia viajando en tercera.

España, España, tu valentía
La monarquía ya destruyó;
España, España, tu vieja historia
Tiene otra gloria por tu valor.

Y Madrid vestido ya de primavera,
Vio flotar airosa en la Castellana,
Y sobre el palacio en España entera,
La nueva bandera la republicana.

Se instaló el gobierno y el primer decreto,
Junto a toda España bajo ley marcial,
Luego en su programa dijo don Niceto,
Que ¡habrá una asamblea constitucional!

RECITADO:
(América espera, que de nuevo brote
Con la rebeldía, y dificultad,
La justicia hidalga del buen Don Quijote,
El perdón sereno y la libertad.)

España, España, tu valentía
La monarquía ya destruyó;
España, España, tu vieja historia
Tiene otra gloria por tu valor.



14 de octubre de 2019

Tianjin, el Imperialismo resumido en una ciudad

El periodo colonial europeo es una época clave en la historia reciente de la humanidad que, en gran media, forjo nuestro escenario actual y la posición y relaciones de los países europeos en el mundo.

Tras la época de la grandes exploraciones, protagonizadas por las coronas Portuguesa y Española, las naciones europeas iban a comenzar una larga carrera de fondo por la adquisición de territorios a lo largo del planeta que les sirviesen como bases comerciales y militares, fuente de recursos y materias primas y, no menos importante, les proporcionase prestigio e influencia en el concurso de las naciones.

Los Estados Unidos se unirían con entusiasmo a esta expansión imperialista siendo su primera victima una España que pagaría con sus últimos territorios ultramarinos su decisivo apoyo  (poco más de 100 años antes) en la independencia de las 13 colonias británicas originales.

El Japón salido de la revolución Meiji configura un imperialismo propio que le pone al mismo nivel y le convierte en rival del imperialismo occidental.

Objeto de deseo de todas las potencias imperialistas sería la milenaria China, salvada del apetito occidental (y japones) por el estallido de la Primera Guerra Mundial.

En la entrada de hoy hablaremos de un caso paradigmático de la competencia y los apetitos de estas potencias, una ciudad china repartida, como si de un pastel se tratase, entre los hambrientos invitados.



Tianjin (pronunciado Tián-Chín) es una ciudad china ubicada en la desembocadura del río Hai, en la actualidad es la cuarta ciudad más poblada de China.

Durante la Segunda Guerra del Opio en 1858, la ciudad fue tomada por las tropas franco-británicas que establecerían sendas concesiones.

Representación de las tropas de la Alianza de las Ocho Naciones según una impresión japonesa de 1900.

Fue en esta ciudad donde se produjo el llamado Levantamiento de los Bóxer en 1901, que provocaría la intervención de la Alianza de las Ocho Naciones, fruto de la derrota china, y el consecuente tratado de paz, la ciudad quedó gobernada por representantes de las naciones victoriosas: Rusia, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, Estados Unidos, el Imperio Austrohúngaro e Italia. 

El 60% de la superficie de la ciudad se dividió en Concesiones que se repartieron entre estos países, así, en el lado derecho del río Hajho se formaron áreas de concesión japonesa y alemana que se unieron a la britanica y la francesa ya existentes, mientras que las concesiones austro-húngara, italiana, belga y rusa se ubicaron en la orilla izquierda del río. 

Plano con las concesiones coloniales en Tianjin


Estas Concesiones contaban cada una con sus propias prisiones, escuelas, cuarteles y hospitales, las propiedades occidentales se extendían por un total de 13 kilómetros cuadrados.

Concesión francesa (1860-1946)

Casi todos los edificios importantes de la concesión inicial se mantienen intactos, incluyendo el Consulado Francés, el Concejo Municipal, el Club Francés, la Catedral Católica, jardín francés y muchos otros. 

Construcción del edificio del Consulado
El científico naturista Emile Licent, quién realizó investigaciones en Tianjin desde 1914 hasta 1939. Fundó el Museo Hong Ho Bai Ho y dejó 20.000 especímenes de animales, plantas y fósiles, además de 15.000 libros, conservado todo ello en el Museo Natural de Tianjin.
Concesión británica (1860-1943)

La concesión era la segunda zona más grande dominada por los británicos después de Shanghai (excluyendo Hong Kong), y contenía la segunda población británica más grande de China (1.300 habitantes en 1938). Desarrolló una gama completa de actividades municipales: policía, salud pública, obras públicas...

Vista del Gordon Hall, sede del gobierno de la concesión británica
Se entregó oficialmente al gobierno chino con el Tratado para la renuncia de los Derechos Extraterritoriales en China, firmado en Chongqing el 11 de enero de 1943.
Concesión japonesa (1888-1945)

La primera concesión japonesa fue establecida en 1888. El ejército Japonés ocupó la ciudad de Tianjin en su totalidad desde 1937 hasta su derrota en 1945.

La concubina imperial, Wen Xiu
En 1924, el último emperador de la dinastía Qing, Puyi, fue obligado a dejar la Ciudad Prohibida en Pekín para vivir en Tianjin hasta 1931 cuando fue llevado por la fuerza por el ejército japonés a Dalian. La concubina imperial, Wen Xiu, se divorció de Puyi en Tianjin, siendo esa la primera vez en la historia de China que una concubina imperial se divorciaba de un emperador.
Concesión alemana (1899-1917)

En sus relaciones con China, Alemania llegó tarde en comparación con las otras grandes potencias occidentales

El establecimiento de la concesión alemana en Tianjin pronto se vio ensombrecido por la adquisición de la bahía de Jiaozhou, que se desarrolló como el centro de la presencia alemana en Asia oriental con fuertes inversiones por parte del gobierno alemán. 

La inauguración del Memorial de guerra alemán el 17 de junio de 1905
En contraste, Alemania no estaba dispuesta a invertir en Tianjin , ni siquiera a asumir eventuales riesgos financieros. Por lo tanto, el desarrollo de la concesión de Tianjin se entregó al Banco Alemán-Asiático (Deutsch-Asiatische Bank), que siguió siendo responsable hasta la toma de la concesión por parte de China en 1917.
Concesión austro-húngara (1901-1917)

La parte ubicada en el centro de Tianjin, propiedad de la Monarquía Austro-Húngara, cubría un área de aproximadamente ciento cincuenta hectáreas.

A diferencia de las otras naciones todos los habitantes de la zona recibieron la ciudadanía Austro-Húngara. Su población era de aproximadamente 30.000 personas. El orden estaba a cargo de 40 infantes de marina y 70 milicianos chinos (Shimbo).

La concesión contaba con su propio teatro, tienda de empeño, escuela, cuartel, prisión cementerio y hospital.

Aunque apenas duró 16 años, Austria hizo un gran esfuerzo para administrar su única concesión en China. En 1902 planearon un sistema de alumbrado público y de suministro de agua potable, además introdujeron un sistema de registro público de nacimientos, matrimonios y defunciones en 1907.

Escuela china en Tianjin
Las autoridades de concesión también brindaron educación a los niños chinos. Además de la educación primaria, los austriacos ofrecieron un curso de capacitación profesional de dos años que enseñaba escritura, ábaco, matemáticas, inglés (no alemán) y chino.
Concesión italiana (1901-1947)

El 7 de junio de 1902 Italia tomó posesión de las tierra concedidas (447,647 metros cuadrados en total) y estas fueron puestas bajo la administración de un cónsul italiano. Tras finalizar la Primera Guerra Mundial, la sección cedida al Imperio austrohúngaro fue añadida a la Italiana, duplicando su tamaño. Esta se convirtió en el cuartel de la Legión Italiana Redenta (una legión italiana conformada por tropas italianas irredentistas del derrotado Imperio austrohúngaro), que luchó contra las tropas soviéticas de Lenin en Siberia y Manchuria.

Plaza Marco Polo en la concesión italiana
Después de un comienzo difícil, la concesión, con el nuevo diseño de las calles y las villas de estilo europeo, asumió progresivamente 'el papel de escaparate del arte italiano, con la importación de materiales de decoración y construcción de la patria', especialmente para 'los objetos más representativos, como los edificios públicos y la fuente monumental ubicada en el centro de la Plaza de la Reina Elena

Sede del gobierno de la concesión italiana
El 2 de junio de 1946 el Reino de Italia se convirtió en la República Italiana y el 10 de febrero de 1947, en virtud del tratado de paz con Italia, la concesión Italiana en Tianjin fue formalmente cedida por Italia a la República de China de Chíang Kai-shek.
Concesión belga (1902-1931)

La concesión belga fue establecida en 1902 y fue la más pequeña de todas las concesiones internacionales. Ubicada en el banco orienta del Río Hai, ni el gobierno ni las empresas privadas belgas invirtieron en el desarrollo de la concesión, por lo que no se construyeron muchos edificios en el área, y los que fueron construidos fueron destruidos o reemplazados en el siglo XX.

En 1904, China y Bélgica firmaron un contrato con la Compagnie de Tramways et d'Eclairage de Tianjin (Compañía eléctrica y de trenes de Tianjin) que indicaba que esta compañía tenía "derechos exclusivos para producir y mantener la luz eléctrica y el sistema de tranvías por un periodo de 50 años." Para 1914, los belgas abastecían a toda la red que cubría la ciudad china, incluyendo las concesiones extranjeras.

Inauguración de la línea de tranvías en 1906
En 1906, con la inauguración de la primera ruta del sistema de tranvías, Tianjin se convirtió en la primera ciudad de China con contar con un sistema de transporte público moderno (Shanghai tuvo que esperar hasta 1908 para tener rieles eléctricas). 
Concesión rusa (1903-1920)

El 31 de diciembre de 1900, Li Hung-Chang, virrey de Chihli y el ministro ruso de Giers firmaron un tratado que otorgaba territorio en Tianjin al Imperio ruso. La concesión establecida en el margen izquierdo del río Peiho era más grande que cualquiera de las otras existentes. 

Iglesia Ortodoxa en Tianjin
La concesión nunca se desarrolló por completo, y las esperanzas que se crearon para ella nunca se realizaron.  En 1920 el gobierno de Beiyang de la República de China retomó el control de la tierra y la concesión de la República Socialista Soviética Rusa. En 1924, la Unión Soviética renunció a sus demandas sobre la concesión
Concesión estadounidense

Estados Unidos nunca adquirió adecuadamente una concesión en Tianjin. Se le había otorgado el derecho en 1860 en virtud del Tratado de Tianjin de 1858 y la Convención de Pekín de 1860, y se identificó un área.

El consulado de Estados Unidos ejerció cierta jurisdicción hasta 1880, cuando el área quedó relegada a un estado incierto, reteniendo los americanos el derecho, en principio, de recuperarla nuevamente. 

Como ni los Estados Unidos ni la administración china ejercieron el control sobre el área, se convirtió en un refugio para los extranjeros que intentaban evitar las concesiones oficiales y para los colonos chinos, grandes partes del área fueron luego compradas por la Compañía de Navegación de Vapor de China Merchants y la Compañía de Ingeniería y Minería de China.

Finalmente, la concesión americana pasó a ser parte de la concesión británica en 1902. Estados Unidos mantuvo una guarnición permanente en Tianjin desde enero de 1921 por, parte del ejército, hasta 1938 y por parte de la marina hasta el 8 de diciembre de 1941, el día en que Pearl Harbor fue atacado por Japón.


Las concesiones en Tianjin se desmontaron entre principios y mediados del siglo XX, primero con el reconocimiento de la igualdad de los extranjeros y el reconocimiento de las naciones europeas por parte del Kuomintang y más tarde cuando el nuevo gobierno, bajo el Partido Comunista de China, expropió toda la propiedad extranjera en la China continental (a excepción de Hong Kong y Macao).

Las concesiones a las potencias occidentales tuvieron un gran impacto en la vida posterior en la ciudad y su huella es muy visible en la actualidad, muchos de los edificios construidos en esta época han sobrevivido hasta el día de hoy y están sujetos a los programas de conservación del patrimonio del gobierno chino.

Guarda esta ciudad el recuerdo más significativo de una época en que occidente se creía con derecho y capacidad para hacer y deshacer a su antojo en el mundo al precio que fuera.




Fuentes de la entrada:
http://www.bristol.ac.uk/tianjin-project/tianjinnineflags/chinese/https://es.wikipedia.org/wiki/Concesiones_en_Tianjinhttps://es.wikipedia.org/wiki/Tianjin

Fuente de las imágenes:
https://commons.wikimedia.org/wiki/%E5%A4%A9%E6%B4%A5#%E5%A4%A9%E6%B4%A5%E7%A7%9F%E7%95%8C_/_Concessions_in_Tianjin

11 de octubre de 2019

12 de Octubre ¿algo que celebrar?

Se acerca el 12 de Octubre, Fiesta Nacional Española, día del descubrimiento de América, y, como todos los años, se escuchan las mismas voces, con los mismos argumentos:

Genocidio, nos robaron el oro, conquista, saqueo...

E incluso la negación del propio hecho del descubrimiento (esto, desde luego, daría para dedicar una entrada en exclusiva).

Muchas son las reflexiones que se han hecho sobre este día y no vamos a hacer aquí una nueva, pero si me gustaría compartir con vosotros una imagen, desconozco el autor del texto, que circula por redes sociales y que, sinceramente, si me parece acertada y estoy bastante de acuerdo con ella.


¿Qué pensáis vosotros? 12 de Octubre ¿algo que celebrar?




23 de septiembre de 2019

Entrevista Pérez Reverte - SIDI


La revista Historia National Geographic ha realizado, por medio de Javier Flores, una entrevista al escritor Arturo Pérez Reverte por la publicación de su nueva obra SIDI - Un relato de frontera.

La entrevista me ha resultado interesante y, más allá de las polémicas que rodean al personaje, deja algunos comentarios, en mi humilde opinión bastante lúcidos. 

Me permito transcribir aquí alguno de los que considero más interesantes:

HNG: Pero es verdad que se puede alentar ese odio … En ocasiones cuando en la revista hablamos de que El Cid era un mercenario convertido en leyenda, aparecen hordas de gente que nos comentan que estamos insultando a un patriota español.
Arturo Pérez-Reverte: Allá ellos. Eso de que El Cid era un patriota español es mentira. Primero porque España no existía como tal. Era otra España, era un lugar...
HNG: Entonces geográficamente sí que existía, pero históricamente…
Arturo Pérez-Reverte: Históricamente también. Ya los romanos ya decían Hispania y la hispana árabe y la cartaginesa… Pero es que ese concepto de patria española no existía. Ni con los Visigodos existió ese concepto, ni con la provincia de Roma. El Cid era un tipo que, en un territorio turbulento, sangriento e incierto se buscaba la vida. Primero con su rey [Alfonso VI], como debe ser, pero luego se va con el catalán [Berenguer II] y éste lo rechaza , algo de lo que después se arrepentirá, porque más tarde lo derrotó y capturó dos veces. Y como no lo quiere, se va con un rey moro [al-Muqtadir] que sí lo quiere. ¡Era un mercenario! Yo he conocido mercenarios. De hecho muchos de ellos son todavía amigos míos. Tú eres un mercenario. Yo lo soy y lo he sido en la televisión. Otra cosa es que compartas o no el ideal de tu jefe. Eso sí, hay mercenarios infames y mercenarios muy honorables. Y te digo una cosa, en una mala situación, en momentos críticos, y eso digo por experiencia, prefiero tener al lado un mercenario bien pagado eficaz, profesional y consecuente con su trabajo y consigo mismo que un voluntario entusiasta. ¿Por qué? Porque al voluntario le mueve el ideal; y el ideal, a veces muy a menudo, la realidad lo destruye. Pero el mercenario dice: No, yo estoy aquí porque me pagan. Intentaré estar vivo cuando termine mi trabajo, largarme y cobrar.
HNG: Es una visión muy capitalista, muy poco romántica ¿no?
Arturo Pérez-Reverte: Es que la realidad es muy poco romántica. El romanticismo de la guerra y de las ideas lo crea gente que nunca ha estado allí. Lo hacen los que diseñan banderas, monumentos e himnos nacionales. Los que arengan a las masas pero nunca van, ni mandan a sus hijos.
HNG: Porque, evidentemente, no existía en El Cid la idea de Reconquista…
Arturo Pérez-Reverte: ¿Cómo va a existir? Es un concepto muy posterior. Cuando por la dinámica de la guerra de la época y de la conquista (que no la Reconquista), cuando los reinos cristianos empiezan a ensancharse y a establecerse, necesitan entonces un apoyo intelectual. Pero al principio están intentado sobrevivir. Hay un verso de Manuel Fernández y González que dice: “por necesidad batallo y una vez puesto en la silla, se va echando Castilla delante de mi caballo”. Y eso es exactamente lo que fue.
HNG: Sin embargo, desde hace muchos años se nos vende la historia de la Reconquista. ¿Hemos sido engañados? Incluso parece que el franquismo y la derecha se han adueñado de ciertos personajes históricos.
Arturo Pérez-Reverte: Cuando el franquismo necesita una ideología de la que carece, porque el franquismo no es un fascismo, es un oportunismo que es muy distinto. Utiliza el fascismo como herramienta, pero el franquismo no es fascista; es franquista, es personalista. Es una dictadura militar infame sin ideología. Y necesita ideología. Se apropia de la de la Falange, del Carlismo... juega con todo eso. En ese juego digamos de legitimación ideológica de algo que no la tiene, recurre a todo. Entonces una cosa que les interesa mucho es el concepto cruzada: Reconquista y liberación. “España es roja, hemos liberado a España de los rojos”. ¿Qué ocurre? Que miran atrás buscando símbolos: Don Pelayo y el Cid. Entonces lo que hacen es que a Don Pelayo, que es un bandolero astur y al Cid, que es un mercenario, los convierte en precursores de Franco. Ellos ya anuncian la cruzada que un día liberará España. Son hermanos de cruzada de los libertadores del movimiento nacional. Entonces el franquismo lo que hace es apropiarse de todo. Toda la historia durante el franquismo se contamina de patriotismo barato para justificarse en una ideología de la que carece.
Cuando el franquismo cae, llega la democracia y la izquierda (y me refiero a aquellos que no son franquistas, todo el espectro democrático) en vez de limpiar esos símbolos contaminados, en vez de decir vamos a quitarle la mierda al Cid, a Don Pelayo, vamos a recuperar la historia que es tan buena o tan mala como la de cualquier otro país, lo que hacen es que, por complejos. la arrinconan. 'No vamos a hablar de esto'. Les molesta. La pereza histórica de los estúpidos españoles modernos hace que la caspa y la basura que el franquismo ha echado sobre los símbolos épicos, sobre la historia española (¡que todos los países la tienen la suya! Juana de Arco en Francia, los ingleses…) En España se tira a la basura en vez de limpiarla. Entonces se vuelve incómoda, molesta. Entonces la derecha se aprovecha. No es que la derecha se haya apropiado de los símbolos. No es que Abascal o Aznar se queden con ellos, es que la izquierda se los ha regalado por la cara, ¡gratis!. Es un daño muy grave porque claro, ahora cualquier referencia a eso suena a ‘esto es facha, esto es facha’. Pero el daño fue, insisto, del franquismo y de los idiotas que, por complejos, no han sido capaces de cambiarlo.

Pódeis leer la entrevista completa aquí:

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/arturo-perez-reverte-eso-que-cid-era-patriota-espanol-es-mentira_14733



19 de septiembre de 2019

El Panjandrum, el arma secreta británica en la Segunda Guerra Mundial

Durante la II Guerra Mundial el bando aliado, buscando la innovación que supusiese una ventaja sobre el adversario, no fue ajeno a los diseños de extravagantes armas que hoy, vistas en perspectiva nos conducen a la inevitable pregunta ¿alguién pensó que era una buena idea?

El Panjandrum es una de ellas.

Diseñada por los británicos los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, fue una petición del Ministerio de Marina que buscaba la forma de penetrar los bunkers que formaban parte de las defensas del llamado Muro del Atlántico nazi.


El subteniente Nevil Shute calculó que serían necesarios más de 1 tonelada de explosivos para crear una brecha del tamaño de un tanque en las defensas de hormigón. 

El método de entrega para tal cantidad de explosivos planteó un problema importante, y uno de los conceptos discutidos finalmente resultó en la construcción del prototipo Gran Panjandrum

Originalmete Los Panjandrum eran unos extraños personajes inventados por el dramaturgo inglés Samuel Foote que decía sobre ellos: luchaban a la usanza de Lancashire hasta que se agotaba la pólvora que llevaban en los talones de sus botas.

El dispositivo propuesto estaba compuesto por dos ruedas de madera unidas por un tambor central equipado con la carga útil de explosivos. Debía ser propulsado por conjuntos de cohetes de cordita unidos a cada rueda. Se predijo que cuando se desplegara con una carga total de 1.800 kg, el Panjandrum alcanzaría velocidades de alrededor de 97 km / h, simplemente chocando contra cualquier obstáculo para alcanzar su objetivo.


El prototipo fue construido en secreto en Leytonstone y transportado por la noche al campo de pruebas en Westward Ho! en Devon, sin embargo, una vez allí, el secreto que rodeaba el proyecto se rompió, ya que la playa elegida como lugar de pruebas también fue un destino popular para los turistas y desde la primera prueba del 7 de septiembre de 1943 todas contaron con la numerosa presencia de curiosos y testigos.


En cuanto a la seguridad del arma. Como nunca antes se había construido nada parecido al Panjandrum, los ensayos comenzaron con inquietud: solo un puñado de cohetes de cordita se unieron a las ruedas, y la carga útil fue simulada por un peso equivalente de arena. Cuando Shute dio la señal, los cohetes se encendieron y el Panjandrum se catapultó hacia adelante, fuera de la lancha de aterrizaje utilizada como plataforma de lanzamiento, y una distancia considerable hasta la playa antes de que varios de los cohetes de la rueda derecha fallaran y el arma se despegara. 

Se hicieron varios intentos adicionales con más y más cohetes, pero en cada ocasión el Panjandrum perdió el control antes de llegar al final de la playa.

Imagen relacionada

Después de remodelar el proyecto el Panjandrum ahora estaba equipado con más de setenta cohetes de cordita y una tercera rueda estabilizadora. Cuando se lanzó hacia la costa algunos de los cohetes se separaron y azotaron violentamente por encima de las cabezas de la audiencia reunida o explotaron bajo el agua. 

A pesar de estas fallas, Shute y su equipo perseveraron, retirando la tercera rueda y conectando los cables de acero a las dos ruedas restantes como una forma básica de dirección. Sin embargo, Panjandrum demostró ser demasiado poderoso, cortando los cables y batiéndolos de nuevo a través de la playa cuando fueron utilizados.

Con cierto grado de confianza y optimismo, se programó una prueba final en enero de 1944, frente a varios oficiales y científicos de la Armada, así como a un fotógrafo oficial.

El día de la prueba fue descrito detalladamente por Brian Johnson , para el documental de la BBC de 1977 , La guerra secreta :


Al principio todo fue bien. Panjandrum rodó hacia el mar y comenzó a dirigirse hacia la costa, con los sombreros de bronce mirando a través de los binoculares desde la cima de una cresta de guijarros. siniestramente Golpeó una línea de pequeños cráteres en la arena y comenzó a girar hacia estribor., dirigiéndose hacia Klemantaski, quien, viendo los eventos a través de una lente telescópica, juzgó mal la distancia y continuó filmando. Al escuchar el rugido que se acercaba, levantó la vista de su visor para ver a Panjandrum, arrojando cohetes en vivo en todas direcciones, dirigiéndose directamente hacia él. Mientras corría por su vida, vislumbró a los almirantes y generales reunidos que se refugiaban detrás de la cresta de guijarros en los enredos de alambre de púas. Panjandrum ahora regresaba al mar, pero se estrelló contra la arena, donde se desintegró en violentas explosiones, lanzando cohetes a gran velocidad a través de la playa.


Dados los resultados de la prueba, tal vez no sea sorprendente que el proyecto se desechase casi de inmediato por cuestiones de seguridad. 


Sin embargo, desde entonces se ha sugerido que todo el proyecto era un engaño ideado como parte de la Operación Fortaleza, para convencer a los alemanes de que se estaban desarrollando planes para atacar las defensas fuertemente fortificadas que rodeaban el Pas-de-Calais enlugar de la menos defendida linea costera de Normandía.



17 de septiembre de 2019

La expulsión de los españoles de América tras la independencia


La historiografía casi no quiso acordarse de ellos. Tal vez estaba demasiado entretenida con las mentiras de la leyenda negra como para prestar atención al éxodo que protagonizaron miles de españoles expulsados de América conforme se emancipaban territorios españoles en el continente. Fueron los perdedores de una guerra iniciada por los criollos (entre el 10 y el 15% de la población), los acomodados descendientes de españoles –como Simón Bolívar o José de San Martín– que se revolvieron contra la madre patria y se cobraron lo que ellos pensaban la revancha. Los últimos españoles de América sufrieron toda clase de abusos y desprecios.

Lejos de ser una revolución popular y espontánea, los procesos de independencia de principios del siglo XIX corrieron a cargo de criollos dueños de grandes plantaciones e intelectuales enriquecidos, que recibieron el apoyo indirecto de EE.UU e Inglaterra, empezando con el comercio de armas y barcos de guerra a los insurgentes. En tanto, la población mestiza e indígena, la mayoritaria, luchó en ambos bandos. Siendo que al final el dominio económico ejercido por España fue, simplemente, sustituido por el de otras potencias mundiales como Gran Bretaña. Cambio de patrones, pero no de estructura.

Los Estados surgidos tras las Guerras de independencia hispanoamericanas del siglo XIX asumieron entre sus primeras decisiones la depuración de la administración y de aquellos individuos peninsulares que habían ocupado cargos de responsabilidad. Si bien fueron miles los españoles que huyeron debido al propio conflicto, el verdadero acoso comenzó con leyes dirigidas a expulsarlos o evitar que pudieran entorpecer la creación de los nuevos estados.

Como suele ser habitual en estos casos de expulsiones masivas –véase la de los judíos en 1492 o la de los moriscos en el siglo XVI– los que se llevaron la peor parte fueron los ciudadanos con pocos recursos que lo perdieron todo.

Los miembros de la aristocracia lograron congraciarse con el nuevo régimen o, simplemente, huyeron sobre puentes de plata. Los españoles que cambiaron su nacionalidad lo hicieron por conservar sus vastas propiedades y a cambio de renunciar a sus títulos nobiliarios. El verdadero drama afectó a miles de familias humildes, que abandonaron a contrarreloj los países donde vivían y sus propiedades. En muchos casos la expulsión se realizó a través de precarias embarcaciones, hacinados y obligados por la fuerza. Una vez en puertos de la Península Ibérica tampoco les esperaban vítores precisamente. España vivía uno de sus peores momentos.

En México, el antihispanismo que acompañó a los acontecimiento revolucionarios afectó gravemente a los 15.000 españoles que allí residían. En previsión de un conflicto de puertas para dentro, se le retiraron las armas a todo individuo español y se les expulsó del estado militar. Asimismo, en febrero de 1824, se relegó a los españoles de cualquier cargo público que ocupasen. Se les negaba la posibilidad de retirar capitales, y se les obligaba a abandonar sus lugares de residencia. En este sentido, los líderes más radicales culparon a los españoles de los males del continente y justificaron por ello que ahora se les quitara todo y se les expulsara, por muy ilegal e injusto que fuera esta medida.

Al declararse la independencia, los españoles que quisieran marcharse libremente, incluso con sus caudales, lo pudieron hacer en virtud del artículo 15 de los Tratados de Córdoba. Aquella fue la mejor opción, a tenor de la radicalización que se vivió más adelante y las insistentes vulneraciones del tratado. México promulgó el 10 de mayo de 1827 una ley de empleo por la que ningún español de nacimiento podría ocupar cargo alguno en la administración pública, civil o militar. Los españoles quedaron marginados a nivel social, hasta el punto de que tenían prohibido reunirse o asociarse. Una serie de leyes a nivel local y nacional orquestaron en varias oleadas la salida de los españoles de México, con un plazo de 30 días, y la condición de poder sacar del país únicamente la tercera parte de sus bienes.

Calcula el investigador Harold Sims (autor de «La Descolonización de México») que, entre los años 1827 y 1829, fueron expulsados de México en razón de su origen español 7.148 personas. En 1830 quedaban ya menos de 2.000 españoles en esa región. Los principales receptores de este éxodo fueron Estados Unidos, Filipinas, Cuba, Puerto Rico y Europa. No así las islas británicas. Los peninsulares, a pesar de la supuesta amistad con Inglaterra, eran recibidos por las autoridades británicas en el Caribe con desconfianza y controles exhaustivos.

La situación vivida en la Gran Colombia de Simón Bolívar fue todavía más violenta que en México. Sin tiempo que perder, la guerra de Bolívar desembocó en una ley de expulsión de los españoles el 18 de septiembre de 1821. Todos los españoles de origen peninsular que no demostrasen haber formado parte del movimiento independiente serían sacados a la fuerza del país.

El principal lugar al que partieron estos expulsados fueron las islas del Caribe españolas, sobre todo Puerto Rico, donde arribaron 3.555 refugiados.

En Argentina y Perú también se aplicaron leyes para apartar inmediatamente a los españoles de la administración. Durante el conflicto fueron habituales las penas de confinamiento, «contribuciones especiales» y expropiaciones contra los españoles peninsulares con el fin de recaudar fondos militares. Los abusos fueron frecuentes. En torno a 1.000 personas de la población de españoles peninsulares sufrieron penas de prisión en Argentina debido a la actividad militar en curso.

En Perú la población española se concentraba principalmente en Lima y, dada la antiguedad de este virreinato, se sentía más protegida que en otros rincones. Su seguridad jurídica, sin embargo, se vino abajo con la llegada de la expedición militar al mando de José de San Martín, quien amparó 4.000 actos de confinamiento en prisiones contra civiles españoles. El acoso contra los españoles se tradujo en un exilio de unos 12.000 españoles en este virreinato.

El epílogo de la guerra tuvo tintes de masacre. Tras la batalla de Ayacucho en 1824, en Lima, cerca de 6.000 civiles españoles se refugiaron en la fortaleza del Callao cuya guarnición resistió hasta el año 1826 al más puro estilo de los Últimos de Filipinas. Aquel lugar fue el último refugio de un territorio que había sido hispánico desde tiempos de Pizarro. La capitulación de la fortaleza terminó con solo 400 soldados supervivientes, de un total de 700 personas vivas.

Publicado originalmente aquí.


29 de mayo de 2019

¿Cuál es la bandera de España más antigua?

Ya tratamos en este blog porque la bandera de España es roja y amarilla (hace 10 años nada menos) pero ¿cuál es la bandera de España más antigua que se conserva?


El 28 de mayo de 1785 Carlos III decidía un nuevo pabellón naval para la armada:


“He resuelto, que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida lo largo en tres listas, de las que la alta, y la baxa sean encarnadas, y del ancho cada una de la quarta parte del total, y la de en medio amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas reducido los dos quarteles de Castilla, y León con la Corona Real encima”.


Esta bandera, con el paso del tiempo, acabaría adaptándose como bandera nacional, pues bien, el ejemplar más antiguo que se conserva es la perteneciente al navío Príncipe de Asturias, botado en los astilleros de La Habana en el año 1794.



Conservada en el magnifico Museo Naval de Madrid, tiene 225 años de antigüedad. 


Merece mencionar en esta entrada la bandera del navío San Idelfonso, que junto al Principe de Asturias participó en la batalla de Trafalgar, y que se conserva actualmente en el Museo Marítimo de Greenwich


Paradojas de la vida, que el mejor museo naval de España esté en una ciudad sin mar y la bandera española más antigua sea cubana, tomen nota los que las usan como arietes.


15 de marzo de 2019

¿Quién gano la II Guerra Mundial?

Qué responderíais a esta pregunta ¿Quíen gano la Segunda Guerra Mundial? ¿A que país debemos mayoritariamente la victoria aliada?

Como decíamos en la entrada anterior sobre las Universidades en la América Española, vivimos colonizados por el mundo anglosajón y en gran medida su producción audiovisual y literaria ha sustituido los libros de historia para el gran público.
La percepción generalizada hoy en día es que la victoria de los aliados se debió casi únicamente al poderío militar de Estados Unidos. Sin embargo Stalingrado y, más ampliamente, el frente oriental fueron la tumba del III Reich, que hasta entonces se había dado un verdadero paseo militar por Europa occidental.
Una reveladora encuesta realizada en Francia en tres momentos diferentes: 1945, 1994 y 2004, pone en evidencia el cambio de percepción de los franceses acerca de qué país fue el responsable último de la liberación de su país. Si recién terminada la contienda, el 57% de los franceses consideraban que la URSS fue el país que más contribuyó a la derrota nazi y sólo el 20% a EE.UU., en 2004 estos porcentajes se invirtieron. ¿Qué había cambiado en esos 60 años? ¡Bingo! Las películas de Hollywood.
La propaganda norteamericana ha sido tan eficaz que durante la segunda mitad del siglo XX hemos llegado a creer que Estados Unidos “ganó” la contienda. Aunque es innegable que la entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial (recordemos: en diciembre de 1941 tras el ataque japonés a Pearl Harbor) inclinó definitivamente la balanza hacia el bando de los aliados, vale la pena recordar un par de datos no demasiado conocidos:
1. La URSS fue, de lejos, el país que más sufrió durante la II Guerra Mundial, al menos en términos absolutos (en términos relativos fue Polonia la más castigada): 24 millones de combatientes y civiles rusos murieron durante la guerra, comparados con 450.000 ingleses y 420.000 estadounidenses.
2. El 93% de las bajas del ejército alemán se produjeron en el frente ruso.
3. En los seis meses que duró la batalla de Stalingrado murieron 2 millones de soldados y civiles, una cifra que iguala a los muertos de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Holanda durante toda la conflagración.
Los propios alemanes asumieron que el principio del fin del Reich empezó el día que Hitler cometió el monumental error estratégico de saltarse el pacto de no agresión firmado en 1939 con Stalin y atacar la URSSJoachim von Ribbentrop, el ministro de exteriores de Hitler que dio nombre -junto a su homólogo Molotov– al citado pacto enumeró años después los tres principales motivos de la derrota de Alemania:
1. La inesperada resistencia de la Unión Soviética.
2. El suministro de armas y equipamiento a gran escala por parte de EE.UU. a la URSS.
3. El éxito de los aliados en el pulso por la supremacía aérea.
Y, sin embargo… Muchos siguen pensando que la Guerra Mundial se decidió en Normandía. Obviamente, el desembarco de Normandía fue la puntilla a la Wehrmacht, que se había desangrado durante cuatro eternos años en el frente oriental. La encuesta a la que hacía mención arriba tuvo su réplica en 2015 en otros países que sufrieron la contienda, con resultados análogos: Estados Unidos es casi siempre el ganador “moral” de la II Guerra Mundial, especialmente para los propios norteamericanos -como es lógico- pero también para los propios alemanes (37%), franceses, daneses y suecos. Sólo ingleses y noruegos atribuyen a ¡Inglaterra! el mayor peso en la derrota nazi.
A grandes rasgos, la llamada “Guerra Mundial” se luchó en un puñado de escenarios, mayoritariamente en Europa, concretamente en la franja que va desde Alemania Oriental hasta Moscú. Polonia -que perdió el 12% de sus habitantes durante la guerra- fue el terreno de juego donde rusos y alemanes resolvieron sus diferencias. En esta mapa -extraído de un vídeo de YouTube– se pueden apreciar los estragos del guerra en el oriente europeo:
Si la maquinaria de guerra estadounidense fue esencial para dar la puntilla a Hitler y los suyos, la máquina de propaganda de Hollywood consiguió otra proeza: convencer al mundo durante la Guerra Fría de que la derrota nazi fue cosa de EE.UU. con el apoyo de los amigos ingleses y la resistance francesa… y, bien, un puñado de rusos al otro lado de Berlín. 
Todos recordamos ‘El Día más largo’, ‘Salvad al soldado Ryan’, ‘Band of Brothers’ o ‘El puente sobre el río Kwai’, la propaganda ha hecho muy bien su trabajo.

27 de febrero de 2019

Adiós a Ramiro Santisteban, uno de los primeros españoles de Mauthausen


"Lo peor que podía pasarte en un sitio como Mauthausen era estar allí con algún miembro de tu familia. Es lo peor porque ves como maltratan a tu padre. Allí, delante tuyo. Y no puedes hacer nada". Los ojos de Ramiro Santisteban empezaban a brillar y su voz a quebrarse cada vez que recordaba su paso por el campo de concentración nazi. Si ya de por sí era cruel, duro e inhumano pasar unas horas entre las alambradas de Hitler, Ramiro tuvo que soportarlo durante cuatro años y nueve meses en compañía de su padre, Nicasio, y de su hermano, Manuel.

Ramiro Santisteban (derecha), junto a su padre, Nicasio, y a su hermano Manuel. La foto está tomada en Francia, antes de la II Guerra Mundial.

Su tragedia, como la de los más de 9.000 españoles y españolas deportados a los campos nazis, comenzó mucho antes, en España. La sublevación militar contra la República empujó a la familia Santisteban a dejar atrás la humilde pero plácida vida de que disfrutaban en la localidad de Laredo. A bordo de un pesquero navegaron hasta Francia, horas antes de que toda Cantabria fuera ocupada por las tropas fascistas italianas y españolas. Desde el país vecino, los Santisteban regresaron a la Cataluña republicana de donde tuvieron que volver a huir, esta vez para siempre, en febrero de 1939.

Ramiro nunca pudo olvidar aquel exilio, de cuyo inicio se conmemora en estos días el 80 aniversario. Él fue uno de los cerca de 500.000 españoles que cruzaron los Pirineos durante el gélido invierno: "El Gobierno francés nos encerró en campos de concentración como si fuésemos bestias. Allí moríamos de hambre, de frío y de todo tipo de enfermedades. No esperábamos ese trato del país que tanto presumía de la libertad, la igualdad y fraternidad". Tras pasar todo tipo de penurias en los campos franceses de Vernet y Septfonds, Nicasio, Manuel y Ramiro Santisteban emprendieron sin saberlo el viaje hacia Mauthausen. Los tres se alistaron en la misma Compañía de Trabajadores Españoles del Ejército francés, la 101ª. Con ella participaron en la II Guerra Mundial y fueron capturados en junio de 1940 por la Wehrmacht.

Los Santisteban pasaron por varios campos para prisioneros de guerra donde compartieron barracones con los soldados franceses, belgas o británicos. Campos en los que sus guardianes alemanes respetaban, más o menos, el Convenio de Ginebra y los derechos humanos. Allí estuvieron hasta que el Gobierno de Franco pactó con Hitler el destino de todos los republicanos españoles cautivos del III Reich: "Nos enviaron a los campos de concentración para exterminarnos porque nos consideraban como enemigos políticos y nos trataban como eso. Franco lo veía con buenos ojos", afirmaba Ramiro muchos años después.

Ramiro Santisteban, con el traje de deportado que vistió en Mauthausen durante cerca de cinco años.

Nicasio, Manuel y Ramiro llegaron a Mauthausen el 6 de agosto de 1940. Lo hicieron en un tren de ganado, formando parte del primer convoy de españoles que llegaba a ese campo de concentración nazi: "Nosotros construimos buena parte del campo. Los muros, la plaza de formaciones… construimos nuestra propia cárcel". Él y el resto de compatriotas trabajaron en la cercana y durísima cantera de granito, picando rocas y subiendo piedras de 30 y 40 kilos de peso por una empinada escalera de cerca de 200 escalones.

"Los nazis nos llamaban stück, que significa cacho o trozo. Nunca nos llamaban hombres. No nos consideraban personas. La muerte que te daban no era fácil porque tenían castigos…". Ramiro recordaba especialmente a los compañeros que eran arrojados por los SS desde el acantilado de la cantera, a los que eran ahorcados o colgados de los brazos hasta que perecían, a los que se suicidaban lanzándose contra la alambrada electrocutada y a los amigos que fueron literalmente despedazados por los perros: "Veías que el soldado iba con un perro al que tenía amarrado. Y, de repente, soltaba el enganche y lo lanzaba contra el primero que pasaba. Lo hacía por pura diversión. Si te enganchaba, salías en trozos".

Mucho peor que todo ello era saber que eso mismo le podía ocurrir a uno de tus seres queridos. "El jefe de barraca se llevó a mi padre al lavabo, le metió una ducha de agua fría y le dio una buena paliza. Mi hermano y yo quisimos entrar pero los compañeros nos detuvieron. Cuando oyes los palos... no es agradable", relataba Ramiro.

Su padre, Nicasio, era demasiado mayor para sobrevivir en un lugar como ese y habría acabado muerto de no ser por la ayuda de otro prisionero, Francesc Boix, el fotógrafo de Mauthausen: "Salvó la vida de mi padre. Tenía ya cerca de cincuenta años y no podía seguir trabajando en la cantera". Boix aprovechó sus buenas relaciones con algunos oficiales de las SS para que trasladaran a Nicasio a la cocina: "Era un buen trabajo, pelaba patatas. Logramos salvarle gracias a Boix. Tenía la cara más dura que el cemento, pero ayudaba siempre que podía. Se merece un monumento".

La ayuda de los compañeros, la suerte y la fortaleza física permitieron a los Santisteban sobrevivir hasta el 5 de mayo de 1945 en el que las tropas estadounidenses liberaron Mauthausen. Cerca de 5.500 españoles no fueron tan afortunados y solo pudieron escapar de los campos de concentración nazis a través de las chimeneas de los crematorios; convertidos en humo y cenizas.

Ramiro Santisteban posa con su esposa Niní y con Anna María, la sobrina de Francesc Boix, tras el homenaje que la ciudad de París brindó al fotógrafo de Mauthausen

Esa realidad, el recuerdo de lo sufrido y la imposibilidad de regresar a una España regentada por el único dictador fascista que sobrevivió a la II Guerra Mundial no fueron los únicos inconvenientes con los que tuvo que lidiar Ramiro. Solo unos días después de ser liberados, su padre falleció por la debilidad y las secuelas físicas que arrastró de su paso por el campo. Manuel decidió entrar ilegalmente en España para visitar a su madre y fue asesinado por la Guardia Civil. Después de haber sobrevivido los tres juntos durante cuatro años y nueve meses en el peor de los infiernos, Ramiro Santisteban se quedó solo.

Lejos de tirar la toalla, el jovencísimo pero ya curtido luchador cántabro participó activamente en las asociaciones creadas por los supervivientes. Asociaciones que se dedicaron a perseguir a los SS de Mauthausen y también a aquellos prisioneros que habían ejercido como crueles ayudantes de los alemanes. Asociaciones que durante décadas pelearon para que no se olvidara lo ocurrido y para mantener viva la memoria de sus compañeros asesinados. Ramiro Santisteban acabó siendo uno de sus líderes y presidió la Federación Española de Deportados e Internados Políticos Víctimas del Fascismo (FEDIP). Ya rondando los 90 años, fue uno de los demandantes en la llamada 'querella Nizkor', presentada en la Audiencia Nacional contra cuatro miembros de las SS de Mauthausen que vivían plácidamente su vejez en países como Estados Unidos.

En compañía de su inseparable Niní y de su hijo Patrick, Ramiro Santisteban siguió participando hasta el último momento en todos los actos oficiales que su ya delicada salud le permitía. Uno de ellos, en el que se le vio especialmente feliz, fue el gran homenaje que la ciudad de París brindó en 2017 al fotógrafo de Mauthausen, al salvador de su padre, a Francesc Boix.


Este lunes, 25 de febrero, Ramiro ha emprendido su último viaje sin haber recibido reconocimiento alguno por parte del Estado español. Solo su Laredo natal le homenajeó, junto al resto de los vecinos de esa localidad que fueron deportados a los campos nazis. Fue el 1 de febrero de 2010. Ese día, Ramiro Santisteban expresó un deseo y una esperanza: "Que este momento venga a ser como colocar un eslabón que faltaba en la cadena de la historia de nuestro país y que sirva para dar fe ante las nuevas generaciones de lo que vivieron aquellos hombres y mujeres y cuál fue su destino".

24 de febrero de 2019

Así era la España del 18 de julio en 18 datos


Aunque se considera el 18 de julio de 1936 como fecha del inicio del enfrentamiento, el levantamiento militar tuvo lugar el día anterior en Melilla. El alzamiento no consiguió los objetivos de hacerse con el poder en Madrid ni el resto de grandes ciudades, como Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Murcia.

El fracaso parcial del golpe militar desencadenó un largo conflicto bélico que se extendió durante tres años (hasta el 1 de abril de 1939). La contienda se saldó con más de quinientas mil vidas -otros estudios hablan desde 200.000 muertos a un millón-, decenas de miles de exiliados y una dictadura que duró hasta 1975 con la muerte de Franco. ¿Cómo era la vida en 1936 antes de que estallara la guerra?


1. La España del 36 tenía 24.810.000 habitantes

Casi 25 millones de personas eran los habitantes de España en el 36. Es más de la mitad de la población empadronada que hay actualmente en el país.




2. Más nacimientos que muertes

En 1936 nacieron 613 mil personas, fallecieron más de 413 mil. En términos relativos, se producían 24 nacimientos por cada mil habitantes y perdían la vida 16 personas por cada mil.

La causa de muerte más frecuente en la década de los 30 eran las enfermedades de tipo infeccioso y parasitaria y la esperanza de vida al nacer en esta década era de 50 años. La reducción de las tasas de mortalidad y la mejora de la calidad han ido mejorando estas cifras. Ahora el número medio de años que se espera vivir al nacer es de 83 años.

3. 138 mil enlaces matrimoniales

138.700 matrimonios fueron los que se celebraron en este año. Suponen un 8% menos de nupcias respecto al año 1935. Se producían cinco matrimonios por cada mil habitantes frente a los 7 que se producían una década antes. En la actualidad, estas cifras son aún más bajas: se producen tres matrimonios por cada mil habitantes.

Durante la Segunda República se aprobó la Ley del Divorcio de 1932 que fue derogada en septiembre de 1939, cinco meses después del final de la Guerra Civil y la instauración de la dictadura de Francisco Franco. Según los datos que figuran en el INE, en los años 1932 y 1933 se tramitaron más de siete mil divorcios y alrededor de 800 separaciones.
4. La agricultura, el sector que más trabajadores concentraba

La población activa en España alcanzaba los 8,5 millones de personas en 1930, lo que representa un 37% de la población total.

La agricultura (y la pesca) era el sector que mayor demanda de trabajo concentraba: el 45,5% de la población activa trabajaba en esta actividad. La industria manufacturera (con un 19,2%) era el segundo en el que había un mayor número de trabajadores.

En cuanto al paro registrado, existen datos de 1935. Al dividir el número absoluto de parados y la población activa del momento, la tasa de desempleo se situaba en el 7,75%. En la actualidad, la tasa de paro alcanza el 21% en España , según los últimos datos de la EPA.
5. Más de 10 millones de fincas agrícolas

España, como ya se ha dicho, era un país predominantemente agrícola en los años previos a la Guerra Civil. En 1930, el número de fincas en España superaba los 10 millones. La zona castellano-leonesa era la que mayor número agrupaba.

La técnica del barbecho (con el 24,5% de la superficie total cultivada), el cultivo de trigo (22,1%) y el olivar (10,1%) eran las producciones más destacadas de la época.

En cuanto a la extensión de las superficies agrícolas, el minifundismo era el rey: el 88% de las mismas tenía una superficie menor a 10 hectáreas. Los terrenos a partir de 250 hectáreas apenas representaban el 0,12%.

6. Casi el 30% del PIB, del sector industrial

La política de intervención activa del Estado para “el fomento de la industria” se desarrolla a comienzos del siglo XX en nuestro país, según explica Gabriel Tortella en el libro El desarrollo de la España contemporánea: Historia económica de los siglos XIX y XX.

En 1930, el peso del sector industrial en el Producto Interior Bruto (PIB) del país alcanzaba el 27,9% del total. Además, el 21,3% de la población activa del momento trabaja en algún subsector de la industria.

Por sectores, la industria de consumo representaba el 46% de la composición total del sector industrial en España. El resto quedaba de la siguiente manera: mecánica (18%), pesada (12%), minería (10%) y energía (15%).

7. Las exportaciones superan a las importaciones

En 1936, las exportaciones aventajaron a las importaciones, dejando un saldo comercial exterior positivo. Este superávit se debió, según una investigación del Banco de España, “a la más lenta reducción de la actividad exportadora, a pesar de su importante caída, frente al brusco descenso de las importaciones”.

En el ámbito de las exportaciones destaca el peso de la agricultura y la alimentación (el 67% del total). En cuanto a las importaciones hay que señalar el peso de los materiales de industria pesada con el 40% y el de maquinaria, un 18%.
8. El pan, alimento fundamental para las familias españolas

Hasta 1958 no existen datos absolutos sobre el nivel de consumo alimenticio -por producto- de los españoles. Sin embargo, sí hay estadísticas para conocer de forma porcentual cómo era la cesta de la compra de una familia en España entre 1914 y 1936.

La alimentación representaba el 65,7% del gasto de una familia en el primer tercio del siglo XX. El pan era el alimento fundamental en una casa: el 23% del gasto en comida iba destinado a la compra de este producto, por encima de otros alimentos fundamentales como la leche (8,3%) o el aceite (4,7%).



El gasto destinado a las necesidades del hogar como luz o agua era la siguiente variable en la que más se invertía, con un 11,2% sobre el total.



9. Siete de cada diez españoles sabían leer y escribir

En esta década, la tasa de alfabetización de la población española alcanzó el 71%. Es decir, siete de cada diez personas sabían leer y escribir un año antes de iniciarse la Segunda República en España. En la actualidad, esta tasa alcanza a la práctica totalidad de la población.

Aun así, en 1936, el 37,9% de los españoles no tenía formación. El 53% tenía estudios primarios, el 5,3% secundarios y, por último, el 3,1% tenía estudios superiores, bien en universidades o en escuelas técnicas.

En cuanto a la escolarización, el 69% de las personas entre 5 y 14 años estudiaba en la educación primaria. En este año, cada maestro tenía a su cargo una media de 64 alumnos. En la actualidad -curso 2012/2013-, el número medio de alumnos por grupo ya es de 21,6.



10. La España de 1936: por carretera, ferrocarril, aire y mar

Por entonces ya se contaba con una extensa red de transporte y un amplio parque móvil para los vehículos a motor y transporte en ferrocarril, marítimo y aéreo, aunque hay que tomar estas cifras con precaución.

En 1906 apenas había 48.270 kilómetros de carreteras construidos en España. Treinta años después ya había 110.993 kilómetros. Esto, para 18.837 vehículos matriculados en España.

La red ferroviaria alcanzó, en 1936, los 5.519 kilómetros. En 1933, último año para el que hay datos sobre pasajeros en transporte aéreo, 11.000 personas viajaron de esta manera. Por último, para el transporte marítimo sólo existen datos sobre el número de buques que entraron y salieron del país. En 1935, entraron 18.520 barcos (con 5,2 toneladas de peso descargadas) y salieron 17.481 (con 6,3 toneladas de peso descargadas).
11. La comunicación tradicional: centros telefónicos y servicios telegráficos y postales

¿Recuerda el lector en 2016 -en la época de las nuevas tecnologías- los centros telefónicos de antaño que conectaban llamadas? ¿Y el servicio telegráfico? En 1934, último año antes de la Guerra Civil para el que existen datos, se utilizaban estos servicios, además del postal, para que las personas pudieran comunicarse entre sí.

En cuanto a la comunicación telefónica, los 2.950 centros de este tipo daban servicio a 303.766 teléfonos. Se realizaron más de 19 millones de llamadas, ya fueran nacionales como internacionales. Para el servicio telegráfico, 9.340 personas velaban para que funcionasen los 2.582 aparatos -con una longitud total de 41.145 kilómetros-. En total, se realizaron más de 25 millones de despachos en las estaciones telegráficas del Estado en 1934. El servicio postal, más desarrollado que el telegráfico tenía repartidas por el país más de diez mil oficinas. Más de 800 millones de servicios postales se llevaron a cabo en 1934.

12. Barcelona, más poblada y con más viviendas que Madrid

En 1930, la ciudad de Barcelona estaba más poblada que Madrid, aunque ambas llegaban casi al millón de habitantes. Por detrás, a gran distancia, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga y Zaragoza.

Estas ciudades concentraban el mayor número de viviendas existentes en España. Para 1930 sólo existen estadísticas de viviendas en núcleos urbanos. El número de pisos alcanzaba los 2.644.700 a nivel nacional.

Los núcleos urbanos no estaban tan masificados como en la actualidad. El proceso de urbanización -es decir, la migración del mundo rural al urbano- no era notable, aunque ya comenzaba a sentirse: más de la mitad de la población española seguía viviendo en municipios con menos de 10.000 habitantes.

13. La ‘edad de oro’ del cine en España

El nacimiento del cine sonoro a comienzos de la década de 1930 dio paso a la denominada ‘edad de oro’ del cine en España. La sublevación del 18 de julio de 1936 truncó esta época dorada. Según Román Gubern en el libro Historia del cine español, las películas del país entraron en tal “sintonía con el público” que se prefería el cine patrio al estadounidense.

A pesar de ello, los Gobiernos republicanos “demostraron poquísima sensibilidad hacia el cine” entre 1931 y 1936. Los aranceles en la importación de filmes extranjeros a partir de 1932, la creación de un Consejo de Cinematografía que no resultó operativo o el impuesto a los ingresos generados por la explotación cinematográfica (al principio se estableció en el 7,5% pero luego se redujo por las presiones) fueron las medidas implantadas en este ámbito.

Entre 1932 y julio de 1936, en España se rodaron 109 películas en las que comedia y cine musical se impusieron al resto de géneros.

14. La censura previa, tónica habitual para la prensa

En materia de prensa, las leyes promulgadas durante la Segunda República supusieron graves cortapisas para los medios de comunicación, según el libro Cuatro siglos de periodismo en España de María Cruz Seoane y María Dolores Sáiz.

La Ley de Prensa de 1883 seguía vigente y la Constitución de 1931 garantizaba la libertad de expresión. Sin embargo, las leyes de Defensa de la República (de 1931) y de Orden Público (de 1933) concedían “amplias facultades a los Gobiernos para imponer sanciones a los periódicos”. Así, la censura previa fue la tónica habitual durante los años republicanos. Especialmente, entre 1933 y 1934 por la declaración de un estado de alarma y la revolución de octubre de 1934 en Asturias.
15. El Frente Popular gana las elecciones de 1936

Durante la Segunda República hubo tres procesos electorales: 28 de junio de 1931, 19 de noviembre de 1933 y las de febrero de 1936.

La ley electoral era diferente a la que conocemos hoy. La elección de los candidatos, por ejemplo, para 1936 fue a través de un proceso de elección mediante listas abiertas, donde cada elector podía elegir a candidatos de distintas formaciones.

Un mayor número de diputados (473) en la cámara o la elección en primera y segunda vuelta son otras de las diferencias con el sistema electoral de ahora. La primera vuelta exigía que uno o varios candidatos de la lista obtuviese al menos el 40% de los votos emitidos. De no ser así, se celebraba una segunda vuelta en la que solo serían electos aquellos candidatos que hubiesen alcanzado el 8% de los votos obtenidos.

El 16 de febrero del 36 fue la fecha elegida para la celebración de la primera vuelta de los comicios electorales de ese año. La segunda vuelta se celebró en mayo. Los resultados definitivos dieron la victoria al Frente Popular que agrupaba a los partidos de izquierdas (PSOE e Izquierda Republicana, entre ellos).

16. Cuatro presidentes de Gobierno en 151 días

Cuatro presidentes estuvieron al frente del Gobierno durante los cinco meses previos al conflicto bélico. Manuel Azaña fue el presidente que más tiempo estuvo a cargo del Estado: 81 días. Con él se constituyó el primer gobierno del Frente Popular. Augusto Barcia (3 días), Casares Quiroga (66) y Martínez Barrio (1) fueron los otros presidentes de 1936.

17. Hubo 270 muertos entre febrero y julio del 36

En los cinco primeros años de la Segunda República hubo numerosos incidentes de violencia política. En total, desde 1931 hasta el inicio de la guerra, 2.225 personas perdieron la vida por esta causa. La Revolución de Asturias de 1934 fue el escenario que se saldó con un mayor número de víctimas: 1.500.

Entre los meses de febrero y julio de 1936 fallecieron 270 personas por atentados y reyertas protagonizadas por grupos extremistas.




18. El Ejército antes y durante la guerra

La organización territorial del Ejército español en 1936 antes del estallido de la guerra se estructuraba en once mandos militares de tipo divisionario. Se organizaba en ocho divisiones orgánicas, tres comandancias militares y el despliegue de efectivos en territorio marroquí.

La estructura de este Ejército se enmarcaba en la idea de modernización y eficacia del Ejército que quería el presidente de la República, Manuel Azaña. Uno de los primeros cambios fue la reducción de divisiones, que pasaban de las 16 de 1931 a los 8 del 36. También estableció prometer fidelidad a la República.

Durante la guerra, el Ejército se dividió en dos bandos: el republicano y el nacional. En octubre del 36, el Gobierno republicano reorganizó sus fuerzas armadas. Se refunden, de esta manera, las milicias en unidades regulares del nuevo Ejército. En el bando opuesto estaba el Ejército del bando sublevado. Su punto fuerte era el Ejército Español de África del que procedían generales de gran peso como Emilio Mola, Sanjurjo o Queipo de Llano. Se estima que formaron parte de este ejército alrededor de unos 800.000 soldados.

Un buen número de españoles se ofrecieron voluntarios para luchar en la contienda. Algunas estimaciones, como las del autor James Matthews, cifran en 120.000 milicianos y soldados por parte del bando republicano y unos 100.000 voluntarios en el lado sublevado.

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