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19 de septiembre de 2019

El Panjandrum, el arma secreta británica en la Segunda Guerra Mundial

Durante la II Guerra Mundial el bando aliado, buscando la innovación que supusiese una ventaja sobre el adversario, no fue ajeno a los diseños de extravagantes armas que hoy, vistas en perspectiva nos conducen a la inevitable pregunta ¿alguién pensó que era una buena idea?

El Panjandrum es una de ellas.

Diseñada por los británicos los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, fue una petición del Ministerio de Marina que buscaba la forma de penetrar los bunkers que formaban parte de las defensas del llamado Muro del Atlántico nazi.


El subteniente Nevil Shute calculó que serían necesarios más de 1 tonelada de explosivos para crear una brecha del tamaño de un tanque en las defensas de hormigón. 

El método de entrega para tal cantidad de explosivos planteó un problema importante, y uno de los conceptos discutidos finalmente resultó en la construcción del prototipo Gran Panjandrum

Originalmete Los Panjandrum eran unos extraños personajes inventados por el dramaturgo inglés Samuel Foote que decía sobre ellos: luchaban a la usanza de Lancashire hasta que se agotaba la pólvora que llevaban en los talones de sus botas.

El dispositivo propuesto estaba compuesto por dos ruedas de madera unidas por un tambor central equipado con la carga útil de explosivos. Debía ser propulsado por conjuntos de cohetes de cordita unidos a cada rueda. Se predijo que cuando se desplegara con una carga total de 1.800 kg, el Panjandrum alcanzaría velocidades de alrededor de 97 km / h, simplemente chocando contra cualquier obstáculo para alcanzar su objetivo.


El prototipo fue construido en secreto en Leytonstone y transportado por la noche al campo de pruebas en Westward Ho! en Devon, sin embargo, una vez allí, el secreto que rodeaba el proyecto se rompió, ya que la playa elegida como lugar de pruebas también fue un destino popular para los turistas y desde la primera prueba del 7 de septiembre de 1943 todas contaron con la numerosa presencia de curiosos y testigos.


En cuanto a la seguridad del arma. Como nunca antes se había construido nada parecido al Panjandrum, los ensayos comenzaron con inquietud: solo un puñado de cohetes de cordita se unieron a las ruedas, y la carga útil fue simulada por un peso equivalente de arena. Cuando Shute dio la señal, los cohetes se encendieron y el Panjandrum se catapultó hacia adelante, fuera de la lancha de aterrizaje utilizada como plataforma de lanzamiento, y una distancia considerable hasta la playa antes de que varios de los cohetes de la rueda derecha fallaran y el arma se despegara. 

Se hicieron varios intentos adicionales con más y más cohetes, pero en cada ocasión el Panjandrum perdió el control antes de llegar al final de la playa.

Imagen relacionada

Después de remodelar el proyecto el Panjandrum ahora estaba equipado con más de setenta cohetes de cordita y una tercera rueda estabilizadora. Cuando se lanzó hacia la costa algunos de los cohetes se separaron y azotaron violentamente por encima de las cabezas de la audiencia reunida o explotaron bajo el agua. 

A pesar de estas fallas, Shute y su equipo perseveraron, retirando la tercera rueda y conectando los cables de acero a las dos ruedas restantes como una forma básica de dirección. Sin embargo, Panjandrum demostró ser demasiado poderoso, cortando los cables y batiéndolos de nuevo a través de la playa cuando fueron utilizados.

Con cierto grado de confianza y optimismo, se programó una prueba final en enero de 1944, frente a varios oficiales y científicos de la Armada, así como a un fotógrafo oficial.

El día de la prueba fue descrito detalladamente por Brian Johnson , para el documental de la BBC de 1977 , La guerra secreta :


Al principio todo fue bien. Panjandrum rodó hacia el mar y comenzó a dirigirse hacia la costa, con los sombreros de bronce mirando a través de los binoculares desde la cima de una cresta de guijarros. siniestramente Golpeó una línea de pequeños cráteres en la arena y comenzó a girar hacia estribor., dirigiéndose hacia Klemantaski, quien, viendo los eventos a través de una lente telescópica, juzgó mal la distancia y continuó filmando. Al escuchar el rugido que se acercaba, levantó la vista de su visor para ver a Panjandrum, arrojando cohetes en vivo en todas direcciones, dirigiéndose directamente hacia él. Mientras corría por su vida, vislumbró a los almirantes y generales reunidos que se refugiaban detrás de la cresta de guijarros en los enredos de alambre de púas. Panjandrum ahora regresaba al mar, pero se estrelló contra la arena, donde se desintegró en violentas explosiones, lanzando cohetes a gran velocidad a través de la playa.


Dados los resultados de la prueba, tal vez no sea sorprendente que el proyecto se desechase casi de inmediato por cuestiones de seguridad. 


Sin embargo, desde entonces se ha sugerido que todo el proyecto era un engaño ideado como parte de la Operación Fortaleza, para convencer a los alemanes de que se estaban desarrollando planes para atacar las defensas fuertemente fortificadas que rodeaban el Pas-de-Calais enlugar de la menos defendida linea costera de Normandía.



19 de mayo de 2010

~ El robot Goliat aleman de la IIGM

Vimos el otro día como las fuerzas soviéticas idearon los perros bombas para intentar frenar los tanques alemanes, en el post de hoy veremos la gran diferencia tecnológica entre los dos bandos.

El antitanque Goliat fue un vehículo a control remoto diseñado por los ingenieros alemanes durante la II Guerra Mundial.

Su peso era de 370 kilogramos y sus dimensiones era 1,5 metros de largo, 0,85 metros de ancho y 0,56 metros de alto.

La configuración delantera de las orugas (Rueda motriz elevada) combinada con los 0,73 metros de longitud de contacto de las orugas con el suelo le permitían sortear trincheras de hasta 60 centímetros de longitud y salvar obstáculos considerables, lo cual eran importantes características de cara a su uso en entornos urbanos semidestruidos.

Su rango era de 1.500 metros, pero teniendo en cuenta su uso en entornos como el anteriormente mencionado, éste se veía reducido a unos 800 metros. Esta cifra es orientativa, ya que todo dependía del estado de las calles y el diseño urbanístico.

Podía levar más de 75 kilos de explosivos, suficientes para destruir un tanque e incluso demoler un pequeño edificio.

El Goliath fue usado en varios frentes con escasa fortuna y únicamente tuvieron algo de eficacia en el levantamiento de Varsovia donde la resistencia Polaca apenas disponía de armamento anti-tanque.

Se llegaron a fabricar 7.564 de estos artilugios, aunque en general, su eficacia dejó bastante que desear ya que tenían demasiados puntos débiles como su escasa velocidad (un hombre lo alcanzaba corriendo), su escaso blindaje que no soportaba impactos de gran calibre, los cables que eran demasiado vulnerables al fuego enemigo o incluso, como hicieron los Polacos, lanzándose tras ellos y cortándolos con un simple cuchillo.

Acabada la guerra "El Goliath" fue desestimado aunque, sin duda, le queda el dudoso honor de ser el precursor del armamento tele-dirigido moderno

En el siguiente vídeo podéis ver a Goliat en acción:




10 de marzo de 2010

~ Los Perros Bomba de la Segunda Guerra Mundial

La verdad es que debería abrir una nueva categoría en blog para perros, después de la historia del Sgto. Stubby continuamos hoy con otra historia de perros, en esta ocasión más sádica, de la II Guerra Mundial.

Junio de 1941 3 millones y medio de soldados alemanes y más de 600 tanques inician la invasión de la Unión Soviética a través de las fronteras europeas, su avance es imparable, en solo 4 dias avanzan más de 100 kilómetros dejando a su paso más de 300 tanques soviéticos destruidos, la inquietud en el alto mando ruso es más que palpable, la superioridad alemana es abrumadora y la pregunta inevitable ¿cómo combatir la terrible efectividad de los Panzers Alemanes?

De repente a alguien se le ocurre una idea descabellada: Digo yo Ivanovich y si cogemos un perro le atamos una bomba y lo mandamos hacia el Panzer para hacerlo explotar en plan 'kamikaze'.

Nunca sabremos si fue fruto de la desesperación, del ingenio o del vodka de campaña pero lo cierto es que los soviéticos decidieron poner en marcha su plan de perros-bomba.

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Perro-bomba soviético entrenando

El hombre ha empleado perros en sus guerras desde la antigüedad, es notable, por poner un ejemplo, el uso de perros por parte de los conquistadores españoles en América, sin embargo fueron los soviéticos en la II Guerra Mundial los que fueron un paso más allá al convertirlos literalmente en bombas con patas.

La idea en principio era sencilla, aunque no fuese tan fácil llevarla a la práctica como ahora veremos, se dejaba a los perros varios días sin comer, tras ese tiempo se le adiestraba de manera que el perro, al abrir la jaula y quedar suelto, siempre era recompensado con comida al ir hacia los bajos de un tanque que había en las proximidades.

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Tropas alemanas con un perro-bomba soviético capturado

El primer método que idearon no implicaba el sacrificio del animal: el perro llevaba una bomba en un arnés a la espalda con un temporizador, se soltaba al perro, que ya adiestrado, se dirigía hacia los bajos del Panzer alemán, con la boca tiraba de una cuerda que hacia caer la bomba, tras lo que el perro volvía hacia posiciones rusas, sin embargo, la maniobra resulto ser muy complicada para los perros, volviendo muchas veces a sus trincheras sin haber abandonado la bomba con el peligro que eso implica para las tropas y sus propios entrenadores.

De forma que decidieron simplificar la idea.

Las bombas que llevaban ahora en la espalda tenían una especie de espoleta de madera que al contacto con el fuselaje del tanque explotaban llevándose por delante Panzer y perro.

En Agosto del mismo 1941 los primeros 30 perros bomba estaban listos para entrar en combate, aunque los soviéticos iban a comprar que su idea de perros kamikazes no era tan fácil de llevar a la práctica.

Una vez en combate, los perros, que habían sido entrenado con tanques soviéticos que estaban aparcados, se asustan de los tanques en movimiento, además los Panzer funcionaban con gasolina y ellos estaban acostumbrados al olor del diesel de los tanques rusos así que ya os podéis imaginar que tanques eran sus favoritos, de los 30 perros, solo 4 consiguieron detonar sus bombas cerca de los tanques alemanes, 6 volvieron espantados por el espectáculo a sus propias lineas, aún con las bombas a la espalda, causando decenas de bajas propias y los 20 restantes fueron victimas de los disparos alemanes y soviéticos.

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Tropas alemanas en la Batalla del Kurks

Los rusos no se amilanaron ante este primer fracaso y es de justicia reconocer que la táctica de los perros bomba consiguió algunos éxitos ocasionales, como en la Batalla del Kurks donde otros 30 perros dejaron fuera de combate a 28 Panzer.

Sin embargo, estos números están muy lejos de lo que contaba la propaganda soviética, en realidad los alemanes nunca llegaron a tomarse en serio la amenaza de los perros bomba a la que bautizaron Panzerabwehrhunde.

A partir de 1942 los soviéticos abandonaron progresivamente el uso de perros-antitanque, no ha sido hasta fechas muy recientes cuando insurgentes iraquies y afganos han recuperado el uso de perros bomba empleándolos, esta vez, contra las tropas estadounidenses.


->Fuente