



Su peso era de 370 kilogramos y sus dimensiones era 1,5 metros de largo, 0,85 metros de ancho y 0,56 metros de alto.
Su rango era de 1.500 metros, pero teniendo en cuenta su uso en entornos como el anteriormente mencionado, éste se veía reducido a unos 800 metros. Esta cifra es orientativa, ya que todo dependía del estado de las calles y el diseño urbanístico.
Se llegaron a fabricar 7.564 de estos artilugios, aunque en general, su eficacia dejó bastante que desear ya que tenían demasiados puntos débiles como su escasa velocidad (un hombre lo alcanzaba corriendo), su escaso blindaje que no soportaba impactos de gran calibre, los cables que eran demasiado vulnerables al fuego enemigo o incluso, como hicieron los Polacos, lanzándose tras ellos y cortándolos con un simple cuchillo.
De regreso a casa Stubby se convirtió en una celebridad, participó en desfiles por todo el país, se reunió con los presidentes Woodrow Wilson, Calvin Coolidge, y Warren G. Harding; fue nombrado miembro vitalicio de la Cruz Roja, la legión americana y el YMCA (asociación cristiana de jóvenes). Tras la vuelta de Conroe a los estudios, Stubby, ya como civil, se convirtió en la mascota de la Universidad de Georgetown.
Sus restos se conservan en la exposición The Price of Freedom: Americans at War (el precio de la libertad: los americanos en la guerra) en el Smithsonian.
El blanco era la Refinería de Petróleo Japonesa en Tsuchizaki cerca de la ciudad de Akita que está situada a poco menos de 500 Kms de Tokio en la costa noroeste de Japón.
Esta era la última misión, encargada de terminar la destrucción de los depósitos de combustible y de capacidad de refinamiento de petroleo de Japón.
No se puede dudar, que la intención del comando americano era evitar la invasión del Imperio Japonés que hubiera costado millones de vidas en ambos bandos.
La última de las 15 misiones efectuadas entre el 25 de Junio de 1945 y el 14 de Agosto de 1945, se realizó con 134 aviones B-29 pertenecientes al 315 Ala de Bombardeo, estacionados en la isla de Guam -en las Marianas- con una dotación de 1300 hombres. Entre ellos se contaba la tripulación del "For The Luvva Mike" B-29 encargado de llevar la bomba atómica.
La refinería Tsuchizaki se encontraba tan distante de Guam -5984 Kms- que los mandos japoneses nunca pensaron que no podía ser blanco de los bombarderos. Los 143 bombarderos volaron la misión más larga de la guerra desde las bases en Guam.














